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La Isla Oeste

¿Cómo tomar control de la tecnología en el hogar?

Por Ivelisse Arroyo Pérez

¿Estás preocupado por el tiempo excesivo que pasan tus hijos conectados a la tecnología?

En un mundo en donde este fenómeno forma parte de nuestro diario vivir, ¿cómo logramos que nuestros niños y adolescentes tengan un balance?

No existe una respuesta mágica a estas preguntas y la solución dependerá del caso particular de cada familia.

Sin embargo, existen ciertas reglas generales que pueden tomarse en consideración a la hora de establecer una estrategia de control en su entorno familiar.

  • Edad: Si tiene niños pequeños, prolongue el inicio del uso de la tecnología lo más que pueda. Los niños pequeños solo aprenden aquello a lo que son expuestos. Por tanto, como adulto, usted puede mantener un control de calidad de lo que su hijo aprende o cuán pronto lo aprende.

Aunque la tecnología es muy útil, no tiene que ser la primera opción para mantenerlos entretenidos. La mayoría de los padres de hoy crecimos sin tecnología y hacíamos volar nuestra imaginación, e inventábamos juegos. Ellos también lo necesitan, aunque vivan en mundo más avanzado en tecnología; el juego sin tecnología forma parte integral de su desarrollo.

  • Eduque a su familia extendida: Los abuelos, los tíos, y la familia en general, forman una parte importante en la vida de nuestros hijos. Pero recuerde que es usted quien convive con ellos y es el único responsable de imponer las reglas del juego. Si usted decide limitar el acceso a la tecnología de sus hijos oriente a su familia al respecto.

Explíqueles sus razones para esta decisión y pídales su apoyo. Solicíteles que le consulten sobre qué tipos de regalos usted prefiere para sus niños. Esto podría traer conflicto, pero si hace sentir a su familia extendida valorada por su colaboración, entenderán.

  • Presión de grupo: Cuando nuestros hijos preadolescentes y adolescentes tienen amigos que ya tienen acceso a la tecnología, el reto será aún más grande, sobre todo, cuando existen necesidades económicas en el hogar. Los muchachos comienzan a “querer” tener lo mismo que sus amigos. Tenga en cuenta que usted es el adulto y es usted quien maneja el bolsillo del hogar hasta donde se puede. Pero no se lo haga saber de forma cruel o con coraje a su hijo, como si no tuviera ni voz ni voto. Más bien, dialogue y realice preguntas que lo hagan partícipe de la decisión final y promueva la reflexión y la inclusión.

Ejemplos: ¿Lo necesitas o lo “quieres”? Explique la diferencia. ¿Puedes pagar por ello?, ¿Cómo podrías colaborar para obtenerlo? Este diálogo le hará entender mejor la situación del hogar y se sentirá parte de la solución y no excluido. Además, fomenta en su hijo el valor a lo que es realmente importante.

  • Reglas: Si decide darle acceso a sus hijos a la tecnología establezca las reglas de uso desde el primer día, también las consecuencias. Cúmplalas. Si no lo hace, solo envía el mensaje a sus hijos de que usted es inconsistente y que podrá salirse con la suya en cualquier momento. La exposición a la tecnología no debe exceder de dos horas y durante días de escuela, las tareas, tienen prioridad.
  • Lugar: Se recomienda que el uso de la tecnología en su hogar sea en un lugar abierto, como la sala o el “family room”. De esta forma, puede monitorear, sin parecer obvio, lo que su hijo tiene acceso. Si su hijo usa el Internet del hogar, existen controles parentales que puede implementar. Incluso, la mayoría de las compañías de servicio de Internet pueden ayudarle a programarlo.
  • Muestre interés: Si su hijo tiene gusto por alguna tecnología en particular, video juego, o aplicación, involúcrese, juegue con ellos, pídale que le enseñe. Su interés logrará ganar su confianza. Diviértase con ellos, de sus ocurrencias. Sobre todo, no convierta este proceso en una competencia, esto podría causar conflictos eventualmente. Verá cómo conoce algo nuevo de la personalidad de su hijo o hija que tal vez antes desconocía. Recuerde, que puede convertirse en el padre o madre “cool”, eso está fantástico, pero siga cumpliendo su rol de padre o madre, no se convierta en “amigo” de su hijo o hija, porque usted no lo es. Usted es padre o madre primero.
  • Nada lo sustituye a usted: Todas estas reglas generales no sustituyen el tiempo de diálogo, de actividades en familia, de la risa, del cariño, afecto y amor que solo usted puede ofrecerle a su hijo o hija. La tecnología puede convertirse en su mejor aliado en estos tiempos cuando es necesaria, pero si no hace un balance de su uso, puede destruir su relación con sus hijos y la convivencia familiar.
  • Cuéntele su historia sin tecnología: Cuéntele a sus hijos cómo usted creció sin necesidad de esta nueva tecnología, muéstrele fotos, cuente historias o anécdotas, hasta propicie la conversación cuando visiten a los abuelos o los tíos.

Seguramente, terminarán riendo a carcajadas. No solo aprenderán la historia de sus generaciones anteriores, sino que conocerán más de sus luchas, de sus penumbras, de sus experiencias, de sus sacrificios y de sus logros sin la tecnología.  Créame, esto los hará reflexionar. Los hará entender la razón de su decisión en cuanto a la tecnología. Los mantendrá humanos; esa humanidad que se está perdiendo gracias a la necesaria tecnología. ¿Irónico, verdad?

Ivelisse Arroyo Pérez es consultora de negocios en mercadeo digital y servicio al cliente. Es fundadora del World ADHD Organization (WAO!), una organización que orienta, sirve y aboga por los derechos de quienes padecen de déficit de atención. Tiene un Bachillerato en Administración de Empresas con concentración en Contabilidad, estudios de maestría en Consejería Psicológica, Literatura, Ciencia y Lenguas Extranjeras.

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