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La Isla Oeste

Radicarán hoy contra sospechoso de masacre en Cabo Rojo

El arma homicida aparenta ser un machete que fue ocupado.

2016/Foto One Red Media

Por One Red Media

Cabo Rojo. El ministerio público tiene prueba contra el nieto de la pareja de ancianos que fue encontrada masacrada en su residencia el sábado en la mañana.

Si a este momento no ha confesado nada, el sospecho de cometer la primera masacre del año en la región de Mayagüez, enfrenta ya un cargo por apropiación de vehículo de motor, según confirmó a este medio el fiscal José Arocho, quien señaló que con esto gana tiempo en lo que llegan las pruebas de ADN.

“El fue detenido en el vehículo de la occisa e hizo expresiones de que había tomado el vehículo sin autorización. Ahí evidentemente está cometiendo el delito de apropiación de un vehículo de motor y entendemos que se estaría sometiendo ese cargo”, apuntó el fiscal.

Las autoridades estuvieron hasta altas horas de la madrugada de hoy domingo trabajando la escena, en la residencia que ubica en el callejón Los Chicuelos del sector Combate, PR- 301 km 7.4 interior.

Complicada y triste la escena

A preguntas de La Isla Oeste, Arocho explicó que “es un escena compleja porque hay mucha sangre en toda la casa. Estamos hablando de una casa de dos pisos. Hay sangre en el piso superior, en el piso bajo. Hay patrones de sangre en las paredes, en el suelo, los cuerpos fueron arrastrados por la casa. Hubo dos cuerpos que los sacaron del interior de la residencia”, detalló.

El arma homicida aparenta ser un machete que fue ocupado.

Las víctimas fueron identificadas como Jorge Alberto Acosta López, de aproximadamente 8o años, quien fue hallado muerto en el patio junto a su esposa degollada, Norma Ojeda Martínez, de 68 años.

En el segundo nivel de la residencia fue encontrado el primo de Acosta, identificado como Pedro Bonilla Acosta, de 78 años aproximadamente, quien llevaba un tiempo discapacitado por amputación en ambas piernas.

Bajo este marco, las autoridades tendrán que trabajar pruebas de ADN y patrones de sangre, que con la ayuda de Ciencias Forenses y la Policía de Puerto Rico, pronto podría ser esclarecido el caso.

“Es una escena complicada y bien triste”, acotó el fiscal, quien al momento no pudo precisar un móvil especifico para este triple asesinato.

“Hasta ahora tenemos un nieto de la pareja que había llegado de Estados Unidos hacia dos semanas, se estaba quedando con ellos, y este nieto es la persona que figura como sospechoso del delito”, confirmó el fiscal.

A pesar de que está detenido, Arocho señaló que “los interrogatorios no se han dado como hubiésemos querido porque le hemos dado prioridad a la escena. Tenemos que trabajar primero la escena para hacer un interrogatorio efectivo”, señaló, asegurando que el sospechoso no ha querido hablar hasta el momento.

En el interior de la residencia se recuperó la ropa que tenía el sospechoso.

“Estamos hablando de una camisa que esta rasgada, de personas que tienen heridas de defensa y que probablemente tienen material genético en sus uñas. En esa camisa, el pantalón y medias que se encontró hay sangre y tiene que haber material genético de esta persona”, detalló el fiscal confiado que con esa prueba el caso será esclarecido tan pronto Ciencias Forenses haga entrega de los análisis.

Fuentes apuntan a que es posible que la masacre hubiera ocurrido en la noche del viernes, cuando caía una lluvia torrencial, pues los vecinos más cercanos no escucharon nada. Solo dijeron que estaba tronando y lloviendo mucho.

En la mañana del sábado, supuestamente la guagua estaba en la casa.

De otra parte, una feligrés de la Iglesia Adventista de Boquerón a la que frecuentaban los ancianos, acudió a buscarlos temprano porque le estuvo raro no haberlos visto en la Iglesia. Fue entonces que se encontró con los cuerpos y llamó de inmediato al Sistema de Emergencias 911.

Otro testigo señaló que tras enterarse de la masacre se dirigió a la casa, y vio cuando la guagua de la anciana estaba llegando, pero luego se fue en retroceso cuando aparentemente se percató que la policía estaba en el lugar.

Fue cuando se dio una persecución hasta alcanzar a detener al sospechoso en la guagua  GMC, color gris, en la que incluso había una maleta de viaje y suministros de comida, según dijo la fuente, que luego confirmó que el detenido era el nieto del matrimonio.

Este nieto había llegado desde Colorado a Puerto Rico hacía unas semanas, para celebrar los 80 cumpleaños de Acosta López con la familia. Fuentes allegadas a la familia dijeron que el nieto se quedó en la Isla en lo que su padre regresaba a Estados Unidos, donde iría a buscarle un internado para tratamiento por salud mental.

Al momento de la masacre, alegadamente no estaba tomando sus medicamentos.

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