Advertisements
La Isla Oeste

Pide hablar con fiscalía nieto de ancianos masacrados

2016/Foto One Red Media

Por One Red Media

Mayagüez. Se disponía el ministerio público a radicar  cargos contra el nieto de las víctimas de la masacre en Cabo Rojo reportada el sábado, cuando este pidió hablar con el fiscal José Arocho, quien detuvo el proceso para ir a entrevistarlo.

Ayer, la fiscalía levantó con declaraciones juradas el expediente contra Justine Andrés Acosta Macgowan, de 23 años, quien de entrada enfrentaba un cargo por el artículo 18 de la Ley Vehicular por apropiarse ilegalmente de la guagua GMC color gris, propiedad de su abuela, una de las víctimas. En esta guagua fue detenido por la policía cerca de la residencia, en el callejón Los Chicuelos del sector Corozo en Cabo Rojo.

“El caso no fue sometido porque el sospechoso pidió hablar conmigo. Ya yo tenía prácticamente todo listo para someter un cargo por apropiación, de Ley Vehicular, pero como el sospechoso no domina bien el idioma español necesitamos en turno un juez que domine el idioma inglés para que le haga las advertencias”, explicó el fiscal Arocho.

Arocho había adelantado que estaría solicitando al Tribunal una orden para obtener ADN del sospechoso mediante muestra bucal y de debajo de las uñas, pues las victimas reflejaban arañazos, entre las múltiples heridas de arma blanca en diferentes partes del cuerpo.

Una vez el fiscal se presentó a la comandancia de Mayagüez donde se mantiene detenido Acosta Macgowan desde el sábado a las 12:00 del mediodía, y se le le leyeron las advertencias en su idioma materno, este se limitó de hablar, según supo La Isla Oeste. Se desconoce hasta que hora estuvieron anoche en el interrogatorio.

Entretanto, las víctimas son analizadas en el Instituto de Ciencias Forenses, donde se toma muestreo de ADN de Jorge A. Acosta Lopez, de 80 años y su esposa Norma Ojeda Martínez de 68, quienes fueron encontrados en el patio, aunque se sabe que fueron asesinados en el interior de la residencia y arrastrados hasta afuera, por el tracto de sangre que llegaba hasta la puerta.

La otra víctima, Pedro Bonilla Acosta, también de algunos 80 años, fue hallado en el segundo nivel de la casa, pues este no podía correr de su agresor porque estaba en silla de ruedas.

El sospechoso había llegado con su padre a Puerto Rico el pasado 9 de abril –según la fecha del boleto de viaje encontrado en la guagua- para celebrar el cumpleaños de su abuelo.

Hacía días que su padre se había regresado a Nevada, donde supuestamente haría arreglos para encontrarle un lugar donde internarlo para tratamiento, pues recientemente había tenido problemas con su madre, quien tuvo que tramitar una orden alejamiento contra Acosta Macgowan.

Sus abuelos eran conocidos en Cabo Rojo por su trato y servicio hacia la comunidad, incluyendo a los deambulantes y adictos, según confirmaron testigos que describieron a la pareja como columnas de la Junta Administrativa de la Iglesia Adventista de Boquerón.

También el alcalde de Cabo Rojo, Roberto Ramírez Kurtz, destacó que el anciano ayudaba a los adictos. Esa tendencia exitosa de ayudar al prójimo, pudo incidir en la estadía de Acosta Macgowan en la casa de sus abuelos, ya que ningún familiar anticipó una conducta tan agresiva y trágica.

Acosta Macgowan posee estudios universitarios y alegadamente entrenamiento en las fuerzas armadas de Estados Unidos.

Según la comandante Janice Rodriguez, Jefa del Cuerpo de Investigaciones Criminales del Mayagüez, tampoco posee expediente criminal en Puerto Rico ni en Estados Unidos.

Advertisements

Leave a Reply

error: Content is protected !!
%d bloggers like this: