La Isla Oeste

‘Estaba allí el día del accidente’

La hija mayor del teniente que murió el lunes en un accidente en motora, conmovió a todos cuando se dirigió al público.

2016/Foto One Red Media

Por Daileen Joan Rodríguez / Para La Isla Oeste

Mayagüez. “Vimos una luz al lado de él y pensamos que era un celular”.

El inspector Jorge L. Velázquez Almodóvar trabajó con el teniente Waldemar Rivera Santiago desde que eran guardias. El pasado lunes, 5 de septiembre, cuando fue llamado a investigar la escena de un accidente fatal con motora, ocurrido en la carretera PR 2 en Mayagüez, tragó gordo al enterarse de que se trataba del amigo que conoció hace 28 años en Guánica.

El inspector adscrito a la División de Patrullas y Carreteras recordó cuando esa madrugada, a las 4:03 am, recibió la noticia. “Investigar un accidente fatal es malo como quiera, porque es una vida que se pierde. Pero es más fuerte cuando se trata de un casi hermano”, expresó, narrando cómo al tiempo en que se enteraban sus compañeros fueron llegando algunos a la trágica escena.

“Nos pasó algo sumamente raro. Vimos una luz al lado de él. No la vi yo solo, la vieron otros dos más. Creíamos que era de un celular que estaba sonando, pero cuando trabajamos el cuerpo, vimos el celular que estaba guardado”, narró afirmando que todos optaron por pensar que Rivera Santiago estaba allí con ellos despidiéndose.

“Yo lo recuerdo como un hermano”, expresó el inspector Velázquez Almodóvar durante el velatorio celebrado al mediodía de hoy en la Comandancia de Mayagüez, donde se le ascendió póstumamente en una ceremonia oficial enmarcada solemnidad y decenas de uniformados con pechos y gargantas quebradas por el dolor de perder a un “hermano de sangre azul”.

El Superintendente asociado de la Policía de Puerto Rico, Coronel Juan Rodríguez Dávila, excusó al Superintendente José Caldero, quien se encuentra fuera del país. Empero, llevó el mensaje de pésame “reconociendo la labor que el teniente brindó a través de su carrera policiaca en tres décadas de servicio público y honrando su labor”.

Rivera Santiago fue ascendido a rango de Teniente I. Su viuda, Nancy Valentin, estuvo acompañada de los padres del teniente, a quien le sobreviven además seis hijos y un nieto de meses.

No salgan de su casa sin darle una abrazo a su familia

Stephanie Rivera, la hija mayor del teniente, conmovió a todos cuando se dirigió al público al concluir los actos.

“Mi papá vivía para trabajar, el no trabajaba para vivir. El amaba su trabajo. Honraba su uniforme de una manera espectacular. Vivo orgullosa de él”, expresó, al tiempo en que recordó a su padre preparando el uniforme y brillando sus botas, desde que ella era pequeña.

“Yo solamente quiero decirles que no salgan de su casa sin darle una abrazo a su familia, un beso. Que no pase ni un solo día sin que le digan a sus seres queridos que  cuanto los aman. Mi papa así lo hacia todos los días. Eso me da tranquilidad”, subrayó.

Durante los actos, el Capellán Alfredo Pabón habló de la importancia de estar en compañía de la familia para dar aliento, consuelo y fortaleza para sobreponer esta experiencia. “Confío en que esta familia siente esa presencia”, dijo.

En un paréntesis durante los actos, el Coronel Rodríguez Dávila mencionó que en las recientes vistas publicas celebradas en el Tribunal de Mayagüez sobre los avances de la Reforma de la Policía, se reconoció el servicio de la uniformada de la que Rivera Santiago formó parte.

Rivera Santiago trabajó en Guánica, en Yauco, y varios precintos de San Juan, donde ascendió hasta el rango de teniente. Luego  pasó a Aguadilla y más tarde a Mayagüez donde fue auxiliar en el Distrito.

El teniente Gabriel Medal Díaz, retirado de la policía, recordó cuando trabajó con Rivera Santiago en el Precinto de Santurce. Precisamente, el pasado 27 de agosto estuvo de visita en Mayagüez y le había invitado a comer, pero el teniente estaba supervisando el turno.

“Éramos grandes amigos. Esto de la Policía es una amistad. He perdido a un gran amigo, gran persona, gran confidente. Los rangos no los cargaba, los llevaba bien puestos porque sabía cuál era el sufrimiento de un policía”, expresó el teniente retirado, recordando que cuando sufrió de un derrame cerebral Rivera Santiago fue el primero en visitarlo en Centro Médico.

Recordó además que “él cuando habló conmigo de su retiro, me dijo de irse a San Juan  a trabajar. Por la edad se iba a quedar dos años más, pero decía que todavía se encontraba joven”, acotó, afirmando que “cuando uno vive como Policía no piensa en el retiro, piensa en seguir luchando con la  ciudadanía”.

Asimismo, el agente Ramón Rafael Muñíz, lo recordó de cuando eran compañeros de escuela intermedia.

“Yo soy de Yauco. Conozco al Teniente porque estudiamos juntos desde la escuela intermedia. Da la casualidad que después vino a ser mi jefe en el Distrito de Mayagüez. El era mi amigo, mi hermano”, compartió Muñíz con voz quebrada.

Rivera Santiago fue trasladado a la Iglesia Bautista El Calvario en Yauco. Mañana será sepultado en el cementerio nuevo de Yauco con todos los honores.

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1 Comment on ‘Estaba allí el día del accidente’

  1. Myriam santiago // September 9, 2016 at 4:28 am // Reply

    Que.descance en Paz MI amigo.de anoss desde.jovencito.lo conozco..muy.buen.muchacho. nunca.lo olvidare.descanza en Paz amigo

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