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La Isla Oeste

El calor y el mar se comen nuestras costas caribeñas

Foto:Twitter/@YarimCorrea

Por Felipe Gómez Martínez

Las naciones del Caribe, desde Cuba hasta Trinidad y Tobago, están perdiendo poco a poco el terreno de sus costas sin que los gobiernos ni sus ciudadanos se percaten del peligro creciente que produce el aumento en el nivel del mar a causa del calentamiento global.

No se trata de una teoría ni un vaticinio sino de una realidad. Las costas están siendo afectadas por la erosión que producen las olas y el aumento en el nivel del mar. Quizás porque se trata de un aumento de aproximadamente dos milímetros, las personas piensan que la situación no es grave.

La realidad es que sí lo es. El doctor en climatología Rafael Méndez Tejeda, director del Departamento de Ciencias Naturales de la Universidad de Puerto Rico (UPR), explicó que esos dos milímetros de aumento, anual, en el nivel del mar, hay que multiplicarlo horizontalmente por 1,000, lo cual resulta en dos metros. Seguro que ya usted va entendiendo porqué está izada la bandera de peligro.

“Si cada año perdemos 2.3 metros de costas, lo cual es un impacto muy grande, ya en 10 años estamos hablando de 20 metros de playa que se perderán, y nosotros tenemos playas que apenas tienen 8 a 10 metros, es decir, que muchas playas se van a erosionar de manera notable”, explicó el catedrático de la UPR.

La erosión de las costas causa disminución y/o deterioro en las áreas de playa, y para las islas caribeñas, eso implica que se afectará negativamente el turismo, la agricultura y los recursos de agua potable. La raíz de este problema está en el calentamiento global, de acuerdo con Méndez Tejeda.

“Aunque los aumentos en temperaturas son más graves en países fríos, nosotros en el Caribe, recibimos un aumento, comparado con los últimos 50 años, de alrededor tres a cuatro grados Fahrenheit, el cual está por encima de la media mundial, que es menos de un grado. Pero si la temperatura llegase a aumentar con respecto a los próximos 20 años, medio grado Celsius, es decir casi dos grados Fahrenheit, perderíamos de un 20 a un 25 por ciento de las costas del país”, advirtió el experto en Climatología.

Las playas ubicadas en las costas norte de las islas caribeñas están en mayor riesgo de erosionarse porque tienen una plataforma insular más alta y porque es la primera zona que entra en contacto con los frentes fríos, cuyos oleajes a veces ocasionan más daño que los que produce una tormenta o huracán.

“Uno de los mayores impactos que vamos a tener en el Caribe a causa del calentamiento global obviamente son las erosiones costeras. Si te vas a la costa norte, la verás totalmente erosionada, ¿Y a qué se debe? A unos frentes fríos que están bajando con mayor intensidad”, recalcó Méndez Tejeda.

Citó como ejemplo las erosiones costeras en Punta Cana, Bávaro y Nagua, en la República Dominicana. De hecho, Méndez Tejeda, la doctora Maritza Barreto y la profesora dominicana Gladys Rosado tienen previsto viajar a esas zonas para estudiar la incidencia e impacto de la erosión costera.

Igual advertencia fue hecha por Achim Steiner, director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), quien pronosticó que el aumento en las temperaturas y la subida del nivel del mar impactará económicamente las naciones del Caribe, porque el 99 por ciento de sus infraestructuras turísticas están localizadas en las costas.

“Están más expuestos a esta situación simplemente porque en algunos casos sus territorios están a sólo dos, tres, cuatro metros por encima del nivel del mar, por lo que una subida (del mar) amenaza su existencia”, advirtió Steiner.

En ese sentido, Méndez Tejeda urgió a los gobiernos del Caribe a implantar medidas correctivas de mitigación y de prevención, ya que no solo se trata de proteger las costas de la erosión, sino de evitar que se afecten la agricultura, el agua potable y hasta salud.

“Me preocupa la situación del agua. Vamos a experimentar periodos de lluvias intensas pero también experimentaremos periodos de sequía. Tuvimos sequía en el 2014 y en el 2015 la sequía fue intensa. En el 2014 la tormenta Bertha nos salvó y en el 2015 fue la tormenta Erika, pero no podemos depender de estos sistemas para superar una sequía”, recalcó. Para el 2016, aunque se prevé la transición de El Niño a La Niña para después del verano, ello no necesariamente garantiza un aumento en la precipitación regional debido a factores como el enfriamiento de las aguas del Atlántico donde se desarrollan los ciclones tipo Cabo Verde.

De acuerdo con el catedrático, República Dominicana tiene un problema serio, especialmente la ciudad de Santo Domingo, porque de los abastos de agua, algunos están contaminados por la explotación minera, otros afectados por la deforestación y los demás por el mal uso del agua.

“Si eso no se corrige, vamos a tener un problema de sequía y de abastecimiento de agua potable”, anticipó.

¿Cambio climático o calentamiento global?

Según Méndez Tejeda, el cambio climático siempre ha existido y prueba de ello fue la formación de las islas caribeñas. “Todas estaban antes en el fondo del mar”, señaló el doctor en climatología.

El calentamiento global en cambio, no solo se mide con instrumentos sino también a través del análisis arqueológico, como el realizado a un área de corales del lago Enriquillo, ubicado al suroeste de República Dominicana.

“En esa investigación tratamos de hacer una reconstrucción climática de nueve mil años en el Caribe. En los corales nosotros podemos determinar las temperaturas y las condiciones climáticas que hubo miles de años atrás”, explicó el catedrático de la Universidad de Puerto Rico.

Ciertamente el panorama no luce esperanzador. El calentamiento global va a acelerar el cambio climático y lo peor es que los seres humanos continúan produciendo contaminantes a la atmósfera. “Estamos haciendo que en lugar de que ese cambio climático tarde miles de años, tarde al contrario, muy poco, cientos de años”, advirtió Méndez Tejeda.

¿Calentamiento global = a más nevadas?

El calentamiento global es también causante del aumento en las tormentas de nieve que recientemente han azotado el norte y este de Estados Unidos. Si se calienta el Caribe ­el trópico­ que es donde la tierra recibe más calor y es el área donde se produce del 80 al 90 por ciento de la nubosidad, debido a la evaporación del agua por el calentamiento, las nubes se dispersan por la circulación atmosférica y se mueven hacia el norte.

“Ese proceso natural, en el Caribe va a producir lluvias intensas e inundaciones, ¿y qué va a pasar en Nueva York y New Hampshire? No va a caer lluvia, va a caer nieve, porque para que haya nieve tiene que haber agua, y para que haya agua tiene que haber evaporación. ¡Es un ciclo! Hay nevadas intensas porque hay evaporación intensa y hay evaporación intensa porque hay calentamiento”, puntualizó.

Con semejantes repercusiones, sería lógico que los gobiernos caribeños estén formulando política pública regional para mitigar el efecto del calentamiento global. El tema fue ampliamente discutido durante la Vigésima Conferencia de las Partes (COP) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, celebrada en  Perú, en diciembre del 2014.

Representantes de la Comunidad del Caribe (CARICOM) trabajan en un plan quinquenal para delinear la respuesta de mitigación a los efectos del cambio climático y el calentamiento global, y para aumentar la capacidad de recuperación económica, social, ambiental y tecnológica.

Como advirtió Irwin LaRoque, secretario general del CARICOM, “un aumento de dos grados en la temperatura global será devastador para los recursos de agua, la agricultura, el turismo, la industria pesquera y la salud pública. Un aumento de un metro en el nivel del mar afectará a nuestras comunidades costeras y desencadenará impactos económicos negativos de cientos de millones de dólares”, enfatizó.

Publicado originalmente el 7 abril, 2015 

Foto:Twitter/@YarimCorrea

Foto:Twitter/@YarimCorrea

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