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La Isla Oeste

Denuncian acciones por falta de transparencia en propuestas para Isla de Mona

En respuesta a la Resolución Cameral 230 de la representante Maricarmen Más Rodríguez, se ha organizado un frente común de entidades comprometidas con la conservación y protección de la Reserva Natural de Isla de Mona y Monito.

El frente liderado por la organización Amigos de Amoná se compone de investigadores, operadores turísticos, acampadores y organizaciones sin fines de lucro y no gubernamentales.

La R C 230 pretende realizar una investigación sobre la viabilidad de establecer programas de desarrollo eco turístico y de investigación en ciencias naturales y marinas en la Isla de Mona.

“En la isla de Mona se  hace investigaciones científicas y actividades eco turísticas desde hace mucho tiempo. Esta resolución está tratando de reinventar la rueda y no está proponiendo nada nuevo. Nos cuestionamos la falta de transparencia y las incongruencias en los comentarios que han surgido de parte de funcionarios del gobierno. Rechazamos toda posibilidad  de crear una pista de aterrizaje o un súper muelle y recomendamos  continuar desarrollando un  ecoturismo comunitario” indicó el Profesor Rafael Joglar del Proyecto Coquí, quien en la pasada semana se encontraba en la Isla de Mona investigando el Coquí de Mona,  una de las numerosas especies endémicas de la Isla  y no ocurre en ningún otro lugar.

“Las acciones recientes de funcionarios en torno a la RC 230 da la impresión que favorecen unos sectores económicos y académicos particulares sin integrar los grupos de interés que vienen trabajando en la reserva por muchos años. Parecen utilizar el concepto de ecoturismo para favorecer unas actividades turísticas que nada tiene que ver con la conservación y el manejo sostenible de la Isla de Mona. El proceso de investigación pierde legitimidad cuando tienes persona buscando favorecer económicamente a sus clientes privados,” puntualizó Waldemar Alcobas, de Amigos de Amona.

Entre los integrantes del frente se encuentran grupos comprometidos con la protección de los recursos naturales en la isla, tales cómo Defensores del Ambiente y la Cacería en la Isla de MONA (DACIM), Proyecto Coquí, Sierra Club y entidades como Acampa y Ruta Nativa que organizan viajes recreativos y educativos a la Isla de Mona desde hace varios años.

Estos grupos de acampadores llevan a cabo experiencias de inmersión de la naturaleza de la isla durante caminatas interpretativas y prácticas de impacto mínimo, cómo parte de una experiencia turística y de aventura.

“Nuestros viajes a Mona son liderados por voluntarios dedicados a la protección y conservación de la Reserva de Isla de Mona. Nuestra prioridad es la seguridad y la educación. Previo a un viaje a Mona a nuestros participantes se les requiere asistir a dos reuniones de orientación. Estamos comprometidos con el mejoramiento de la experiencia de las personas que visitan la isla pero la Resolución 230 fue presentada de forma viciada con intereses que no están claros. Nosotros somos las entidades que utilizan y protegen el recurso y no fuimos incluidos en ninguna parte del proceso”, dijo Adriana González Coordinadora de Sierra Club.

“Los cazadores hemos aportado con la creación de infraestructura en las áreas de acampar incluyendo recientemente mejoramientos a cisternas de agua y construcciones de gazebos. En el pasado hemos propuesto aportar con el mejoramiento del muelle en Playa Pájaros proveyendo la mano de obra de forma voluntaria y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales no ha buscado mover el asunto. En DACIM entrenamos a nuestros líderes y realizamos visitas de limpieza entendemos que Mona es un recurso que se tiene que proteger. Estamos dispuestos a continuar aportando y trabajar para mejorar las áreas pero hemos recibido resistencia de la misma administración que ahora propone estos programas”, indicó el Presidente de DACIM Carlos Ramos Acevedo.

“La designación de Reserva Natural de la isla de Mona ya viene con una limitaciones en el uso y manejo de este recurso. Más allá del aislamiento geográfico esta designación ha permitido en parte la conservación de la biodiversidad local. No sería la primera ni la última reserva que se utilice para fines de desarrollo de turismo sustentable. Es un recurso subutilizado pero para su uso sustentable se requiere voluntad para hacer un plan estratégico informado que parta de una visión multi-sectorial (sector público/privado) e interdisciplinaria (científicos de muchas áreas, economistas, sociólogos, políticos). Es importante que la medida cree espacios de discusión y de trabajo distintos a los tradicionales (vistas/ponencias) que permitan el desarrollo de ideas emergentes”, recalcó la profesora Elvia Meléndez-Ackerman, de Ciencias Ambientales de la UPR en Río Piedras y que realizó investigación por 13 años en la isla de Mona.

“La RC 230 es un documento altamente preocupante desde la perspectiva de la conservación de los recursos marinos de la Isla de Mona. De no regularse adecuadamente, el fomentar un incremento en el número de visitantes puede redundar en un aumento en el número de visitas de embarcaciones de placer privadas. Isla de Mona no tiene facilidades portuarias, ni boyas de amarre suficientes para sostener este tipo de operaciones. Además, las entradas naturales a sus únicos dos atracaderos de desembarque son entradas muy angostas y peligrosas entre arrecifes de coral. Esto puede resultar en un incremento en los riesgos de impactos por encallamientos y por anclaje en los arrecifes. Isla de Mona sostiene sistemas extensos de arrecifes de coral en excelente condición, en comparación con muchos arrecifes de la Isla Grande. Su conservación es vital”, indicó el Dr. Edwin A. Hernández Delgado, Investigador Afiliado del Departamento de Ciencias Ambientales y del Centro para la Ecología Tropical Aplicada y Conservación, de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, y quien ha realizado estudios de ecología en los arrecifes de coral de Isla de Mona durante la pasada década.

“En Mona existen naufragios históricos y formaciones únicas bajo el mar que son un atractivo natural para el turismo sub-marino, más sin embargo esta información no se ha incorporado al uso prudente y economicamente viable de los mismos. Sí se puede mejorar la situación en Mona para que aumente el disfrute, trabajo y turismo de la Reserva Natural, pero con unas estrictas limitaciones, enfocadas en proteger las prioridades, que son esos ecosistemas y especies que proveen la atracción natural que atrae al público, no hace falta ninguna construcción, ” según Michelle Schärer bióloga marina que ha llevado a cabo múltiples proyectos de pesquiza y restauración en la Reserva Natural de Mona y Monito desde 1997.

Los grupos de este frente rechazan las intenciones de la legislatura y proponen mejorar las condiciones para llevar a cabo experiencias de turismo de bajo impacto, como los ya existentes, apoyando los grupos sin finces de lucro, garantizando el acceso a los operadores locales, resaltando el apoyo de los cazadores y estableciendo un plan de prioridades para las investigaciones que sean de provecho para la conservación y restauración de la isla. Los grupos hicieron hincapié en su rechazo a la construcción de una pista de aterrizaje cementada o un super muelle en la Isla de Mona.

“Si no hemos desarrollado el ecoturismo sustentable en otros lugares de Puerto Rico no podemos apuntar a la isla de Mona como comienzo. La isla es un recurso incalculable que tiene que ser manejado propiamente. Buscamos que se mejoren las ofertas turísticas en los puntos de partida a la isla de Mona como los son Cabo Rojo y Mayagüez. Tenemos que apoyar a esas comunidades en el mejoramiento y desarrollo de empresas como hospederías comunitarias, proveedores de transporte marino y proveedores de buceo y viajes recreativos”, concluyó José Menéndez Presidente del Capítulo de Sierra Club en Puerto Rico.

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