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La Isla Oeste

La reconstrucción exige electricidad, abastos de materiales y recursos humanos

Para salvar industrias y negocios.

Por  Jerónimo Rodríguez, MSME, MBA 

Tras el paso de María, Puerto Rico se encuentra en una coyuntura histórica nunca antes vista. Nos hemos convertido en un proyecto masivo sin precedentes. Las infraestructuras más importantes han colapsado: electricidad, agua, y telecomunicaciones. Cada una de ellas juega un papel fundamental en el desarrollo económico de nuestro país. Me parece que eso todos los sabemos. De ellas dependemos para salvar lo poco que nos dejó el huracán y así levantar o reconstruir para seguir adelante. Entonces, ¿Cuán rápido sucederá esa recuperación? ¿Por cuánto tiempo más podrán sobrevivir las industrias y los negocios sin ellas?

Los negocios no pueden planificar su reconstrucción o pensar en reponerse de los daños de María si no cuentan con las herramientas básicas para, por lo menos, mantenerse a flote. Mientras más pasa el tiempo en que no cuenten con este servicio, más inminente será el colapso total de los negocios. Así es que, por efecto dominó, veremos el colapso de la economía que nos quede.

Existen tres piezas fundamentales que necesitan las industrias y los negocios para tratar de salvar lo que les queda y evitar su cierre o colapso:

Electricidad. No es noticia que la falta de electricidad provoca la generación de gastos millonarios que encarecen los productos o servicios. Cabe señalar que estos gastos no estaban contemplados en el presupuesto de ninguna empresa, negocio o industria. En el presupuesto podría estar la partida de “emergencia” por un tiempo limitado, pero no para uno prolongado.

Si una empresa, necesita mantener sus productos a cierta temperatura, como parte de su operación, como las farmacéuticas y hospitales, el generador les resuelve temporeramente, pero sabemos que no fueron diseñados para uso permanente.  Tampoco son una solución estable, porque requieren mantenimiento constante que no puede realizarse si no está apagada. La falta de electricidad, sumado a la falta de agua, es terreno fértil para un problema mayor que pone en riesgo la salud y la seguridad de empleados y visitantes.

Igualmente, la falta de electricidad ha puesto en jaque a miles de negocios e industrias que se han visto obligados a cerrar y en el “mejor” de los casos a mudar sus operaciones fuera de Puerto Rico en lo que reparan la luz eléctrica. Esto es devastador para nuestro desarrollo económico.

Recursos humanos. El colapso en las telecomunicaciones representa un reto diario para las industrias y negocios que operan en la Isla o en aquellos lugares donde la electricidad no será recuperada en mucho tiempo. El ejercicio sencillo de llamar a un empleado o recurso es una misión casi imposible.

Igualmente es un reto contratar personal cualificado. Si el éxodo ante la situación fiscal de Puerto Rico fue significativo, el éxodo post-María es mayor. La partida de los recursos humanos es un problema para la reconstrucción de Puerto Rico. La fuga de talento bueno, cualificado y educado se nos está yendo. Contratar para operar ya es un problema. No los culpo. Ahora, si los mejores talentos se nos están yendo, ¿Con cuáles reconstruiremos?

Abastos de materiales. Aquellos negocios o empresas dedicadas a la construcción o desarrollo de proyectos les es difícil operar sin abastos de materiales. Materiales tan sencillos como cablería eléctrica, transformadores, bombas de agua, etc. están escasos o inexistentes. Reconstruir sin abastos es imposible, peor todavía, hace imposible dar continuidad a proyectos iniciados antes de María.

Algunas empresas pueden optar por ordenar sus abastos por correo. ¿Cuánto tardaría en llegar la mercancía? ¿Cuánto más costaría si la demanda en el mercado es mayor? ¿Cómo se afectarían los presupuestos de proyectos ante posibles alzas de precios en abastos por la alta demanda? Estas son preguntas que nos tenemos que hacer en el análisis de cómo sobreviviremos esta etapa de emergencia para dar paso a la de reconstrucción.

No me cabe la menor duda, de que nuestra Isla saldrá adelante. Debemos ser optimistas cuando miremos al futuro de nuestro país. Existen oportunidades para crecer aún en estos momentos de retos. Y aunque es totalmente válido sentir frustración e incertidumbre, hay espacio para reconstruir mejor, juntos.

Jerónimo Rodríguez es fundador y presidente de Smart Precise Solutions, Inc. recipiente en dos ocasiones del CIAPR Award (Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico) Para más información visitar www.smartprecisesolutions.com o escribir a jeronimorod@smart-prs.com

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