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La Isla Oeste

Barra en Rincón acogió a cientos en la emergencia

La empresaria y dos bartenders ayudaron a rincoeños y otros ciudadanos a pasar el trago amargo tras el huracán María.

RBC Maria Relief/Facebook

Por Daileen Joan Rodríguez / Para La Isla Oeste

Rincón. Pasados 44 días del huracán María en Puerto Rico, todavía hay muchas residencias sin techo y escasez de agua en comunidades de Rincón.

Sin embargo, los compueblanos no están solos; se tienen a sí mismos, según afirma Javier Gil, un empresario local, quien asegura que desde el primer día, la comunidad flotante en unión a los ciudadanos locales de este pueblo costero –concurrido por sus playas y el surfing- se afanó en levantar escombros, alimentar a hambrientos, proteger a los vulnerables y diseñar un plan de acción social.

2017/Foto One Red Media

Es así que nació RBC María Relief, un centro de acopio a cargo de dos bartenders y la propietaria del negocio Rincón Beer Company, que por 42 días ubicó a pasos de la Casa Alcaldía, frente a la plaza pública, donde largas filas de gente congestionaron las aceras, en busca de suministros y comunicaciones.

Ayer jueves, este centro de ayudas se traladó al puesto #67 de la Legión Americana, localizada en el #9 de la calle Nueva Final en Rincón, en horario de 9:00 am a 5:00 pm.

2017/Foto One Red Media

Michael Falcone, Deshawn Sargent Jr. y Naomi Hobbs, crearon esta organización sin fines de lucro a través de la cual canalizan cualquier donación y/o fondos de personas interesadas en ayudar, incluyendo la diáspora boricua, mediante una cuenta en GoFundMe.

Al momento han repartido sobre 3,000 platos de comida caliente y artículos de necesidad, repartido sobre 300 toldos para hogares sin techo y despejado infinidad de caminos, terrenos y patios, cortando árboles derribados por los vientos huracanados del 20 de septiembre.

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Civiles ayudando a civiles

“Todo comenzó el día después del huracán. El (ahora) presidente (de la fundación) fue esa noche a la barra donde trabajamos -Rincón Beer Company- para ver cómo había quedado. Habían árboles por todos lados y nos pusimos a machetear para poder entrar al local y abrir paso por la calle”, explicó Deshawn, quien pasó a ser vicepresidente de la fundación.

Junto a otros voluntarios, Deshawn –según dijo- colaboraron por varios días con el ayuntamiento en el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) municipal, pero los voluntarios entendieron que sus capacidades podían llegar más allá de los esfuerzos que veían levantarse en el COE.

“Nos apartamos del municipio y empezamos lo nuestro”, dijo.

“Reabrimos el negocio y éramos los únicos en el pueblo que teníamos wifi (acceso a internet). Así es que la gente empezó a llegar para comunicarse con sus familiares. ¡Fue demente! Empezaron a llegar más personas cada vez más. Venían con sus problemas y nosotros tratábamos de ayudarles. Nos dimos cuenta de que éramos buenos haciendo eso”, añadió.

Entonces apareció Patrick Burklew, otro empresario –natural de Sebastian, Florida- quien decidió patrocinar económicamente la iniciativa. “Nos ayudó muchísimo. Empezó a enviarnos herramientas para que pudiéramos hacer el trabajo, porque no teníamos el dinero necesario”, acotó Deshawn.

En el ínterin, toda la comida de la cocina del negocio se fue repartiendo a la gente. “Pensamos: podemos alimentar a esta gente, hacerles el día un poco más feliz. Teníamos hambre”, puntualizó el bartender.

RBC Maria Relief/Facebook

Según recordó, una de las experiencias más impactantes para él fue con “una madre soltera a quien el huracán su casa voló. Ella y su criatura tuvieron que salir de la casa en medio del ciclón y protegerse debajo de una pequeña embarcación que tenían”, narró. Esto fue en el barrio Calvache –según dijo- hasta donde la fundación llegó con toldos y comida. “Ella regresó a donde nosotros agradecida y empezó a llorar porque fuimos las primeras personas que la ayudamos”, puntualizó Deshawn, destacando que en los recorridos que han hecho, han encontrado gente que por tres semanas no vieron llegar ninguna ayuda.

Al igual que Deshawn, el otro bartender –Michael- se vio comprometido con ayudar. Como presidente de la Fundación, ahora va teniendo mayor confianza en que pronto saldrán del panorama catastrófico que han vivido en las últimas seis semanas y media. “Creo que (la gente) va a estar bien. Hemos estado aquí, ayudando. Hemos localizado familias, ayudado sectores en necesidad, despejado otros sectores que ya no necesitan mayores atenciones, y lo hemos hecho con nuestro sistema, dando alimento, comida y medicamentos”, detalló el también maestro anglosajón -de quinto grado- en barrio Puntas.

Más allá de “la curita”

Pasada la fase de emergencia, RBC María Relief se ha encargado de proveer agua limpia a las comunidades de Rincón y otros pueblos que han visitado.

“Estamos tratando de enseñarles las habilidades necesarias, no poniendo “curitas”. Les estamos llevando filtros de agua en lugar de agua embotellada. En lugar de velas, linternas. Intentando que esto (la insostenibilidad) no suceda otra vez”, subrayó el presidente de la Fundación.

Cabe mencionarse que está en agenda de esta Fundación crear huertos comunales para cultivar alimentos.

RBC Maria Relief/Facebook

Mujeres al voluntariado

Star Mores, de 32 años, lidera un grupo de seis voluntarios que se dedican a instalar toldos en las residencias sin techo. La joven natural de San Francisco, California, es una de varias mujeres que ponen brazos en este esfuerzo para levantar a Rincón. Otras heroínas anónimas machetean, cortan y cargan ramos y troncos de árboles para despejar patios y caminos en la comunidad.

RBC Maria Relief/Facebook

Myriam Lorenzo, llegó a Puerto Rico desde el estado de Virginia el 18 de octubre, buscando saber de su esposo Restituto “Tuto” Pérez, quien había llegado –después del paso del huracán Irma por la Isla- para asistir a su familia en el barrio Córcega de este municipio. La mujer narró que cuando tuvo comunicación con su esposo, supo que este había conocido a un joven con encefalitis. “Me decía: se va a morir si no lo sacamos de aquí”.

Entonces, el matrimonio costeó los gastos de avión y aportó los recursos necesarios para trasladar al paciente –de 27 años de edad- junto a su madre hasta Orlando en Florida, donde lo esperaban sus familiares. “Fueron en el primer viaje que salió desde el aeropuerto de Aguadilla”, recordó Myriam, quien luego de esta misión llegó hasta el RBC, donde se sumó a la iniciativa de la Fundación.

Otros héroes anónimos fueron cuatro médicos boricuas y una enfermera, que el pasado 8 de octubre, regresaron desde los estados de Georgia y de Florida para ofrecer servicios voluntarios. Comenzaron en el hospital Costa Salud en Rincón y luego pasaron a varios barrios del municipio donde realizaron clínicas de salud.

 

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1 Comment on Barra en Rincón acogió a cientos en la emergencia

  1. Ana Lopez Betancourt // November 3, 2017 at 3:17 pm // Reply

    Puerto Rico de levanta con is gente.

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