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La Isla Oeste

Desalojados en Guajataca regresan a sus casas bajo vigilancia

USACE ofrece detalles sobre el estado de los trabajos en el embalse de Guajataca.

OMME Quebradillas

Por Víctor Manuel Vázquez Domenech / Para La Isla Oeste

Las personas que residen cerca del embalse Guajataca ya pueden regresar a sus hogares tras haber sido desalojados por peligro de una ruptura en la represa.

Así lo recomendó el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos a la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (AEMEAD). Aunque, advirtió que los residentes del área deben mantenerse prevenidos y vigilantes ante posibles lluvias torrenciales.

Y es que, la primera fase en los trabajos que se llevan a cabo en el embalse para reparar la falla que provocó el desalojo, fueron completados, según aseguró el mayor Alexander Walker, encargado de la coordinación ante la emergencia tras el paso del huracán María.

¿Si hubiese ahora una lluvia torrencial, podemos descartar que vaya a colapsar la represa?, preguntó este medio sobre cuán seguros están los residentes del área.

-Bueno, no te puedo decir que lo podemos descartar porque no sabemos cuánto va a llover. Sabemos que los trabajos que hicimos pueden resistir, pero no sabemos cuánto va a llover, afirmó.

Walker detalló que el pasado 9 de noviembre llegaron al nivel óptimo de agua en el embalse, por lo que el 13 de noviembre le notificaron a la AEMEAD que recomendaban suspender la advertencia de inminente colapso de la represa y que de ahora en adelante se emitirán avisos de vigilancia por inundaciones repentinas.

A preguntas sobre si puede asegurar a los ciudadanos que viven cerca de la represa que la misma no va a colapsar, Walker respondió que aunque el Cuerpo de Ingenieron no toma decisiones, sí entiende que a este punto en que llegaron con los trabajos de la primera fase, las personas pueden regresar a sus casas bajo vigilancia.

“Se le dieron las recomendaciones -como le mencioné- a las autoridades: a la Autoridad de Energía Eléctrica; a Recursos Naturales; se le dio la recomendación a Manejo de Emergencias, de que -al punto que llegamos- donde bajamos los niveles de la represa del lago, eran seguros para nosotros empezar el trabajo para que las personas volvieran a sus casas, siempre y cuando tuvieran en consideración de que estamos todavía en vigilancia.

Ya hay agua en los grifos

Walker señaló que el principal trabajo del Cuerpo de Ingenieros fue suplir agua al canal para que continúen teniendo agua las municipalidades de Quebradillas, Isabela y todos los municipios que se benefician del agua que proviene  del Lago Guajataca.

Actualmente el lago está al nivel de 192 metros y esperan llegar a 194 metros en los próximos días, ya que entienden que este es el nivel óptimo para poder continuar los trabajos de la segunda fase y a la vez asegurarse de que cuando entre el tiempo de sequía el embalse tenga el agua necesaria.

Detalló que se instalaron diez bombas de desagüe, cuyo propósito es expulsar agua cuando la represa esté por encima de los niveles óptimos y así evitar cualquier colapso en el aliviadero. “Todas las diez bombas están funcionando pero no todas las bombas están funcionando al mismo tiempo. Estamos manejando cómo funcionan para mantener el nivel que queremos”, señaló.

Esta segunda fase consistió en la colocación de bolsas llenas de arena y piedras e igualmente barreras de hormigón en él área de la fisura para que, en caso de que caiga una lluvia torrencial, el aliviadero pueda sostener la cantidad de agua -si alguna- que baje.  Luego se hará una “construcción más permanente”, explicó el militar.

Aún no está reparada la fisura de 12 pulgadas que se creó cuando el huracán María se llevó dos de las tres placas de 10 pies cada una aproximadamente. “Lo que pensamos hacer con esa en esta fase es que vamos a comenzar a poner cemento, hormigón para que aguante más”, indicó.

La fase dos podría tardar hasta cuatro meses y tendría un costo total de unos $60 millones ($25 millones pedidos a FEMA inicialmente y luego una petición de $35 millones adicionales).

Mientras, el militar, natural de Rio Grande, mencionó que la fase tres podría tardarse más de un año y ascendería en una inversión de casi $200 millones. Sin embargo esta fase no sería parte de la emergencia por lo que los fondos no provendrían de FEMA. No especificó de donde se obtendrían.

Caminos alternos para los residentes

Como los trabajos en la represa afectarían las carreteras cercanas a la misma, el Cuerpo de Ingenieros construyó unos caminos alternos. “Ya se completaron los dos caminos alternos. Se utilizó un puente de la Guardia Nacional en uno de los caminos, que está trabajando muy bien”, acotó Walker.

Dijo que el otro camino iba a ser tapado por las bombas, pero se hizo trabajo de excavación y se pusieron los tubos de la bomba debajo de la tierra, por lo que se construyó una carretera sobre los tubos para que fuera utilizada por los residentes del área.

“No hay problema con las personas pues ellos tienen la manera de llegar a sus casas, a sus trabajos y a otros lugares donde quieran llegar”, apuntó.

La infraestructura de la represa y sus canales de riego datan entre los años 1924 y 1927. Le brinda agua a cuatro plantas de filtración de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) a su vez el preciado líquido a los pueblos de Aguada, Aguadilla, Isabela, Moca, Quebradillas, Rincón y San Sebastián. La Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) es el operador del embalse.

Al momento unos 20 militares del ARMY activo del Cuerpo de Ingenieros y de la Guardia Nacional trabajan en él área de la represa Guajataca para completar la misión.  Además la Policía Militar (MP) brinda los servicios de seguridad en la zona.

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