Advertisements
La Isla Oeste

En Cayo Caracoles: “La culpa es huérfana”

Expertos censuran floja intervención en anticipado evento multitudinario con embarcaciones, celebrado el pasado domingo cuando quedó infinidad de basura “olvidada” en el fondo del mar.

Foto: Flaco Martinez/Facebook

Por Daileen Joan Rodríguez / La Isla Oeste

Tras revelado “el olvido” de gran cantidad de basura en el Cayo Caracoles en la Reserva Natural La Parguera, que participantes del evento Floatopia 2018 dejaron atrás el pasado domingo, las opiniones de expertos en materia ambiental no cejaron en llamar la atención de las autoridades a cargo de velar por la protección del islote y su hábitat.

La Dra. Ana Navarro, especialista en Calidad de Agua del Programa Sea Grant, censuró que ni el Municipio de Lajas ni el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) ni la Policía, hayan podido contener la anticipada infestación de embarcaciones y gente con flotadores que participaron del evento convocado a través de las redes sociales.

“Como siempre las agencias del gobierno de Puerto Rico y los municipios evaden su responsabilidad ministerial, se pasan el problema y la responsabilidad a unos y otros, y finalmente no atienden la situación, ni la previenen para un futuro. Es más de lo mismo a lo que nos tienen acostumbrados. Si fuera un evento o actividad de provecho para la familia y la naturaleza, entonces todos irían a buscar pauta. Como dice el refrán “la culpa es hurfana”, sentenció la experta Asociada en Investigaciones de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez.

Navarro añadió que “como Pueblo y ciudadanos de esta isla, no hemos tomado conciencia de nuestro deber ético y moral de cuidar el planeta y nuestros ecosistemas. De velar y respetar otras formas de vida. En este aspecto hace falta mucha toma de conciencia, no solo conocer y saber la información, sino tomar acción sobre ello”, acotó, señalando en que “esta situación puede prevenirse”.

“Tanto el DRNA, FURA, Municipio y otros deben tener un plan de manejo y acción ante este y tantas otras actividades que se pueden desarrollar en el lugar. Esto no es nuevo y con “ruletear” el asunto no logramos trabajar el mismo. La basura es un problema de grandes proporciones, hay que ser agresivos en su control y reducción”, insistió.

Navarro reiteró que hay muchas personas, grupos, organizaciones y programas que colaboran en la protección de los recursos marinos y costeros. “¿Porqué no coordinamos todos para apoyarnos los unos a los otros? Vamos a reunirnos y trabajar el asunto, pero las agencias de gobierno y el municipio deben ser parte de este esfuerzo y comprometerse. De lo contario seguiremos viendo el problema y haciendo NADA por solucionarlo”, concluyó.

Precisamente, el Instituto de Investigación Socio-Ecológica (ISER Caribe) reaccionó a la historia ofreciendo alternativas al igual que Navarro.

Esta entidad trabaja con la comunidad mediante un enfoque transdisciplinario y de investigación participativa. En su  equipo de trabajo figuran Braulio A. Quintero, candidato a doctorado de la Universidad Estatal de Nueva York- Facultad de Ciencias Ambientales y Forestales en Syracuse, NY.; la bióloga marina Stacey M. Williams, experta en comunidades bentónicas del Caribe y ecología de arrecifes de coral; y el doctor Ryan A. Mann-Hamilton, antropólogo, activista, granjero y fotógrafo.

“Es lamentable ver cómo estos eventos se planifican con mínima regulación de las autoridades que tienen el deber ministerial sobre la protección y conservación de los recursos naturales en nuestra isla”, encabeza la reacción de ISER Caribe emitida a solicitud de La Isla Oeste.

“Este tipo de mega actividad, la cual es común en Cayo Caracoles, tiene un impacto detrimental en la flora y la fauna de los ecosistemas que componen el cayo y la reserva”, puntualizan los expertos.

Destacaron que son varios los impactos inmediatos a los ecosistemas del cayo y la reserva, “que van desde la basura que termina en el fondo del mar (con énfasis los desperdicios plásticos), la alta concentración de los residuales de combustibles que emanan de los motores de las embarcaciones, el anclaje en la pradera de hierbas marinas, y los amarres de embarcaciones a los manglares entre otros”.

“Estas actividades también tienen impactos a largo plazo como es la reducción de hábitat para especies en peligro de extinción como son el manatí y el carey, especies que se encuentran en la reserva”, añaden.

No obstante, ISER Caribe dejó constar que “apoya el uso y disfrute de los recursos naturales, pero con moderación”.

“ISER no apoya este tipo de actividad (con embarcaciones y multitud de gente). Al contrario, ISER apoya actividades pasivas en la reserva que sean cónsonas con los mejores prácticas del ecoturismo. Estas actividades (masivas) son insostenibles y afectan negativamente a los ecosistemas frágiles que se encuentran en la Reserva Natural de La Parguera”.

Desglosando una serie de recomendaciones, señalan que el primer paso para regular este tipo de actividad es que se cree un nuevo plan de manejo para la reserva.

“El último plan de manejo que se redactó para la Reserva Natural La Parguera fue en 1995. Desde entonces no se ha revisado el plan de manejo para la reserva. La Reserva Natural La Parguera carece y necesita un equipo técnico biológico y ecológico que junto a un equipo de vigilancia ambiental implemente un nuevo plan de manejo, las leyes y los reglamentos vigentes”, concluyó la entidad que se puso a la disposición para colaborar y crear un nuevo plan para la reserva que tenga un acercamiento social-ecológico.

De otra parte, el director del Departamento de Ciencias Marinas de la UPRM, Dr. Ernesto Otero Morales, recordó que esta situación en La Parguera viene observándose desde hace muchos años. “Ya cercano al 2001- 2003 había llevado a cabo unos trabajos que evaluaban el efecto del uso de embarcaciones en los cayos de la Parguera y Guanica. Este trabajo demostró que los impactos más significativos se encontraban precisamente en Cayo  Caracoles, precisamente donde se llevan a cabo estas actividades”, señaló.  Luego de esos estudios fue que se empezaron a instalar boyas de amarre de embarcaciones para la mejor conservación de las áreas, aunque estas medidas probaron no ser suficientes.

El experto destacó que las nuevas tecnologías permiten evidenciar más gráfica y directamente las actividades que aumentan la presión sobre los recursos naturales. Investigaciones recientes concluyen que hay otros efectos ambientales asociados, más allá de los impactos de anclaje y la erosión causada por las hélices.

  • Las raíces y ramas  de manglares que pueden afectarse al amarrar o cortarlas
  • Impacto de combustibles y aceites
  • Impacto de bloqueadores solares en algunos organismos
  • Excreciones humanas
  • Basura y plásticos.

“Todo esto tiene su efecto en el fondo marino, en las especies que los habitan y las áreas aledañas.  Pensemos que estas areas apoyan diversos procesos que sustentan la pesca, la sana recreación, la biodiversidad de estos sistemas”.

“¿Cómo podemos moderar este tipo de actividad sin que se afecten significativamente los sistemas marinos, sin marginar a diversos sectores de la sociedad y sin suprimir la libertad ni excedernos en la práctica de la misma? La Parguera es solo uno punto geográfico en lo que concierne sistemas similares que han sido “sobreusados” alrededor de la Isla como lo es Palominos, Palominitos, Culebra, Salinas, y otras que desconozco.  O será necesario que para mantener una economía se mantendrá el modelo existente, un modelo donde lo natural se subvierte ante el “antropo”, concluyó Otero Morales.

Nota relacionada: Dejan basurero en Cayo Caracoles después del Floatopia

Luego de publicada la historia de la basura documentada en video por un buzo ciudadano, el Municipio de Lajas emitió un aviso de una campaña municipal para la limpieza de costas a llevarse a cabo este sábado, 2 de junio, a partir de las 7:00 de la mañana. El punto de encuentro para los interesados en colaborar es la cancha de la Parguera.

Plan de vigilancia para el verano

Por su parte, la secretaria del DRNA, la licenciada Tania Vázquez Rivera, comunicó posteriormente que la agencia ha establecido un calendario de trabajo que incluye patrullaje en las playas, operativos e intervenciones con nautas y bañistas.

“Lo que queremos es que los ciudadanos puedan disfrutar de las playas en armonía con nuestros recursos; no permitiremos violaciones a los estatutos ambientales y velaremos por el fiel cumplimiento de los mismos”, puntualizó la jefa del DRNA.

Las autoridades de orden ambiental tienen el menester de hacer valer la Ley 430 de Navegación y Seguridad Acuática, así como al Reglamento 6979, estatuto que regula la inscripción de las embarcaciones en el país.

Por su parte, el comisionado del Cuerpo de Vigilantes, Luis Medina Muñiz, precisó que las intervenciones fueron por equipo de seguridad, licencia de navegación, salvavidas no aptos para personas a bordo, entre otras violaciones a las leyes y reglamentos.

“Hubo más de 100 intervenciones con nautas y bañistas en el operativo; la gran mayoría porque no tenían el equipo necesario para navegar, por tener los documentos vencidos o porque sus embarcaciones estaban amarradas a los mangles, que representa una multa de $250. Nuestro trabajo es claro: estamos para proteger los recursos naturales y garantizar la seguridad en el agua. Es importante que las personas cumplan con lo establecido para evitar accidentes o tragedias y que eviten las bebidas alcohólicas en el agua que tanto daño causan”, subrayó.

Datos de la Oficina del Comisionado de Navegación del DRNA establecen que durante el 2017 se reportaron unos 10 accidentes marítimos en distintos puntos de la Isla; en uno de ellos tres personas murieron.  El factor común, en la mayoría de los casos, es el alcohol. Este año se han registrado tres accidentes en el agua.

El pasado lunes, la Unidad Marítima de Guánica efectuó el rescate de cuatro personas en una embarcación en Cayo Collado en Lajas, según constató el sargento Julio Martínez, director de esa dependencia de la Policía en la región.

 

Esta nota fue edita luego de publicada para agregar las expresiones del director del Departamento de Ciencias Marinas de la UPRM, Dr. Ernesto Otero Morales.

Advertisements

1 Trackback / Pingback

  1. Dejan basurero en Cayo Caracoles después del Floatopia – La Isla Oeste

Leave a Reply

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

error: Content is protected !!
%d bloggers like this: