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La Isla Oeste

Las agresiones sexuales vs estadísticas del crimen

Por Luis A. Pagán MA / especialista en Seguridad

El hecho de que solamente se reportan el 2% de la totalidad de agresiones sexuales en Puerto Rico, como se informó recientemente en medios de comunicación, es alarmante. Un 98% queda impune.

Esta situación valida mi teoría de que las estadísticas no representan que ha mejorado el crimen y el ambiente de seguridad en la Isla. La verdadera percepción es que cada día se vive un ambiente de inseguridad y que esto va en aumento ante el deterioro social, económico y político del país.

El miedo a ser juzgados (as) y la agonía que representa para una víctima tener que pasar por un proceso criminal en el que posiblemente sea doblemente victimizada, al igual que la falta de sensibilidad en el trato desalienta que sean  más las personas que denuncien sus situaciones particulares.

Un punto positivo es que ahora la tecnología está jugando un papel muy importante en el esclarecimiento de estos casos de agresiones sexuales y robos. Los hospitales se supone que sean suplidos por Centro de Ayuda a Víctimas de Violación del llamado “Kit de Evaluación Forense”, una prueba que identifica de manera científica la recolección de muestras y laboratorios que pueden ser usados en un proceso criminal.

Sin embargo, es fundamental que para tratar este tema -que abarca en gran medida la grave situación de salud mental en nuestro país-hay que enfocarse en la prevención.

Existe un término en la criminología que se refiere a lo que se conoce como una persona prudente y razonable. Eso exactamente es lo que en otras palabras significa sentido común. Aun así, con las actuaciones se puede demostrar un grado de vulnerabilidad. Nunca se puede olvidar o perder de perspectiva que los delincuentes siempre están a la búsqueda de la “oportunidad” para cometer un delito. Es imposible tener un policía o un oficial de seguridad en cada esquina. Una persona prudente y razonable tomara aquellas medidas que le ayuden a minimizar sus riesgos y evitar ser víctimas por “oportunidad”.

Aquí comparto algunos consejos, especialmente para las mujeres, que podrían ser de gran utilidad en la prevención de agresión sexual:

  • Evitar hablar por celular mientras se estaciona o se dirige a su vehículo para estar alerta de lo que pasa a su  alrededor.
  • Tener las llaves accesibles antes de llegar al auto.
  • No acepte citas a ciegas de persona que conoce a través de las redes sociales.
  • Mirar siempre a su alrededor al entrar y bajar del automóvil y activar inmediatamente los seguros al entrar al mismo.
  • Estacionar el auto en un área visible e iluminada y no dejar objetos visibles que    puedan atraer a un ladrón.
  • Siempre tomar el elevador en lugar de las escaleras. Las escaleras son algunos de los  lugares preferidos por los “maleantes” para asechar a sus víctimas.
  • Si nota algo extraño o que la están siguiendo entre a una tienda concurrida y llame al  personal de seguridad o a las autoridades.
  • No abra la cartera dejando visible cuánto dinero o tarjetas tiene. Si puede programe sus compras y decida cómo va a pagar y salga con el dinero necesario.
  • Evite utilizar joyas o bisutería ostentosa que pueda atraer al ladrón.
  • Ante un asalto no se resista, si puede lance la cartera o sus pertenencias  lo más lejos que pueda, en cuanto él vaya a recogerla corra en la dirección opuesta.
  • Si es asaltada o agredida sexualmente observe bien las características del ladrón tatuajes, cicatrices, marcas que puedan ayudar a identificarlos.
  • Si es agredida sexualmente no cambie su ropa ni se asee hasta que vaya a un hospital y le administren las pruebas correspondientes a identificar DNA.

Por otro lado sería recomendable que la Policía descifre en sus estadísticas de crimen la proporcionalidad de victimas por géneros. Esto puede servir para planes más concretos de prevención. A pesar de lo difícil de esta situación es importante que las victimas denuncien lo sucedido. Esta es la única manera de poder detener y procesar a los delincuentes que se sienten impunes ante esta situación. Al igual que sucede con estas estadísticas igual ocurre con otras relacionadas a delitos tipo 1. Lógicamente si no se reportan, la baja en términos estadísticas es artificial y la seguridad sigue en picada.

 

El autor cuenta con más de 30 años de experiencia en el campo de Seguridad, tanto en el sector privado como en el gubernamental. Es egresado de la Academia Nacional del FBI en Virginia, fue agente especial y subdirector del NIE, Director de Seguridad de La Administración  de Corrección y Rehabilitación , Asesor Auxiliar de Seguridad Publica del Gobernador y actualmente es gerente general de G4S Secure Solutions en Puerto Rico. Además es autor del libro “Seguridad Para Todos”.  Info: 787-961-2044 y luis.pagan@pr.g4s.com

 

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