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La Isla Oeste

¿Qué ayuda a los niños a tener un año escolar exitoso?  

Por Lic. Nellie Torres de Carella / Patóloga del habla y lenguaje

Todos los padres y madres están en la expectativa por el inicio, en agosto, de un nuevo año escolar. Todos auguran éxitos; muchos han invertido y hecho un sacrificio matriculando a sus niños en escuelas privadas a los fines de proveerle lo que entienden es una mejor educación. Sin embargo, ¿qué determina el éxito escolar? La variables son muchas, pero hay unas que son sumamente importantes: ubicación, preparación y compromiso.

Una ubicación escolar adecuada

Puede ser que la escuela a la cual asiste el hijo de su vecino tenga mucho prestigio y reconocimiento, pero no necesariamente es la mejor para su hijo. Si su niño toma terapias del habla y lenguaje, porque su desarrollo en esa área ha sido lento, matricularlo en una escuela cuya enseñanza es en inglés podría ocasionar serios problemas para ejecutar como el resto del grupo que ya tiene un dominio del español.

El aprendizaje de la lectura en inglés es más complejo que en español porque los sonidos de las vocales varían, dependiendo del contexto, y hay más sonidos o letras que aprender. La fonética del español es muy diferente a la del inglés, así como la sintaxis (orden de las palabras) y la morfología (reglas gramaticales). La lógica nos dice que si el niño ha estado trabajando arduamente en su terapias para desarrollar el lenguaje que escucha desde el vientre, y aún le cuesta trabajo, le complicamos la vida añadiéndole un idioma con el que tiene que aprender las dos destrezas más complejas de todo idioma: la lectura y la escritura.

Si a su niño no le gustan las ciencias ni las matemáticas, sin embargo, va a comenzar en agosto en una escuela que se caracteriza por contar con un currículo acelerado en ambas materias, es una crónica de un fracaso anunciado. Al momento de escoger escuela se debió tener en consideración los talentos y retos del niño.

Si tiene tendencia a la distracción, no debería comenzar en una escuela con grupos grandes, cuyo currículo es acelerado, y requiere que tenga una buena atención.

Si su niño tiene habilidad para los deportes y practica uno, no debería comenzar en agosto en una escuela que requiera tanto trabajo luego de clases, lo que hace difícil cualquier actividad extracurricular sin que se afecten las notas.

Si tiene un estilo diferente de aprendizaje, debería ser matriculado en una escuela que no sea tradicional, que sea flexible en su forma de enseñar. Por ejemplo, si necesita moverse frecuentemente para poder aprender, no debería estar en una escuela tipo militar que requiera que esté generalmente sentado.

En conclusión, al momento de matricular a un niño o niña en la escuela las consideraciones no deben ser solo el prestigio de la misma, la conveniencia de que está cerca del trabajo de los padres o del hogar, la tradición familiar de que de esa escuela se graduaron los padres y menos aún que sea producto de una competencia por presumir de que su hijo estudia en la “mejor” escuela del país, con la “elite” de la alta sociedad. La mejor escuela es aquella en que su niño pueda aprender de acuerdo a sus talentos y pueda desarrollar su potencial al máximo, sin dejar de ser niño, sin pagar el precio de una niñez estudiando hasta altas horas de la noche ni tener que recibir tutorías para no fracasar.

Dicho esto y asumiendo que los padres y madres fueron sabios al momento de escoger la escuela y se centraron en el niño al momento de seleccionar la misma, ¿qué pueden hacer para ayudarlo a tener un año escolar exitoso? La preparación es la clave.

¿Cómo se puede preparar a los estudiantes?

 • Comience varias semanas antes del inicio del año escolar a requerir que su hijo se acueste y se levante más temprano.

• Disminuya las horas de juegos de vídeo, películas o televisión. Fomente el ejercicio, los juegos de mesa, la lectura. 

• Elimine la comida chatarra e incorpore frutas, vegetales, granos integrales. Lo que comemos es el combustible que usa el cerebro para aprender.      

• Elimine las gaseosas o  refrescos y  disminuya los jugos; fomente el consumo de mucha agua. 

• Prepare un lugar en la casa en donde van a estar realizando las tareas escolares; las horas de estudio y las reglas sobre el televisor y juegos electrónicos deben quedar establecidas.

 ¿Cuál debe ser la preparación el día antes y durante el primer día de clases?

 • Acostarse temprano el día anterior para dormir de 8-10 horas. 

• Dejar todo preparado la noche antes.

• Preparar un desayuno nutritivo.

• Preparar meriendas nutritivas, esto excluye los dulces, chocolates, refrescos, jugos endulzados y artificiales. Sustitúyalos por frutas, agua, jugos 100% naturales.

• Durante el trayecto a la escuela, escuchen música clásica. Esta ayudará a su cerebro a estar listo para aprender. No es el momento para juegos electrónicos o películas.

• Contagie a su hijo con su entusiasmo. Si usted percibe el inicio de clases como una tragedia y hace comentarios negativos, no pretenda que él sienta entusiasmo por regresar a aprender. 

• Bájese de su vehículo y acompañe a su hijo. Conozca a su maestro, muestre positivismo y solicite una reunión lo más pronto posible para que puedan conocerse más. 

¿Por qué es importante tener una reunión con el maestro de mi hijo al inicio del curso escolar?

 Durante la misma, háblele de su hijo, de sus fortalezas y retos. Háblele de su disponibilidad para dar seguimiento en el hogar a las recomendaciones que el maestro estime pertinente; asegúrele de que quiere trabajar como en un equipo. No vaya  en actitud fiscalizadora por experiencias pasadas con otros maestros, muestre solidaridad con la labor extraordinaria de esa persona que por un año va a ser alguien sumamente importante en la vida de su hijo. 

Si la ubicación adecuada y la preparación son claves para un año escolar exitoso, aún más importante es el compromiso de los padres. Los que se involucran con la educación de sus hijos le envían un mensaje claro a sus maestros, no sólo de cuán importante es la labor de ellos, sino de que sus hijos son su primera prioridad. De darse una ubicación adecuada, una buena preparación y el compromiso de los padres, será pues la crónica de un éxito escolar anunciado.

La autora es patóloga del habla y lenguaje y directora del Instituto Fonemi de Puerto Rico, una institución terapéutico-educativa. Ha desarrollado un programa integrado e intensivo para niños con autismo, problemas de lectura y escritura, apraxia del habla infantil y para prescolares con implante coclear. Para información, llama al 787-774-1163 / 1164, accede a nuestra página de internet www.fonemipr.com, o escribe al correo electrónico info@fonemipr.com.

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