La Isla Oeste

COMENTARIO: Isla de Mona; una crónica de muerte anunciada

Archivo/EntremedioImages

Por Víctor Elgueta

Cuando uno escucha hablar de Isla de Mona piensa en un lugar virgen lleno de maravillosos paisajes, flora, fauna y aventuras que esperan aquel que quiere visitarla. Y en gran parte es verdad, ya que Isla de Mona, según Island Conservation1, alberga 10 tipos de vertebrados  y 46 especies  de invertebrados endémicos, esto quiere decir que no se encuentran en ninguna otra parte del mundo. Además de las 115 especies de aves y 400 especies de plantas vasculares (plantas con raíz, tallo y hojas). Dentro de las especies destacadas y más conocidas se encuentra la Iguana de Mona (Cyclura cornuta stejnegeri) y la Boa de Isla Mona (Epicrates monensis).

Me embarqué entonces en una aventura hacia esa isla, muy importante para la conservación de biodiversidad mundial por todo lo mencionado.

Al llegar, luego de tres horas y fracción de viaje en barco, y pasar poco tiempo en playa pájaros, fue realmente gratificante ver rápidamente la imponente Iguana de Mona, bella y majestuosa, de un actuar lento y a veces indiferente a nuestra presencia. Comenzábamos bien el viaje y la experiencia en esa bella isla. Conforme pasaron las horas, y al explorar un poco más allá,  me di cuenta que en la isla no sólo habitan estas especies de incalculable valor biológico, sino que también existen ahí y conviven con todas las especies, tres (3) especies que generan daños irreparables a la biodiversidad de un ecosistema, como lo son el jabalí, cabras y gatos. Y que por momentos fueron la atracción principal, para mis acompañantes, de las caminatas. Está estudiado y comprobado todo los efectos negativo que causan estas especies, de los cuales nombro algunos:

  • Cabras: Ramoneo (comer puntas de ramas y hojas de los arbustos), lo que genera un crecimiento anormal de las especies vegetales; compactación de suelos, esto disminuye la capacidad de absorción de agua desde el suelo y disminuye también el éxito de establecimiento de semillas en el mismo; destrucción de huevos de aves y lagartos al caminar, competencia por alimentos con especies nativas, entre otros.
  • Jabalíes: Destrucción del suelos, depredación de nidos de aves y lagartos, competencia por alimento con especies nativas, entre otros.
  • Gatos salvajes: Depredación de nidos (huevos y polluelos) y de aves adultas, depredación de pequeños lagartos (como puede ser una iguana nativa joven), entre otros.

Además de este problema gravísimo, la isla se encuentra en un estado de limpieza que deja bastante que desear, especialmente en las áreas cercanas a los muelles. A parte de toda la basura que es acarreada por las corrientes oceánicas y que se puede encontrar fácilmente a orillas de playa en gran cantidad, observé también gran cantidad de basura acumulada, de hace mucho tiempo al parecer, en sectores cercanos al área de camping y, en menor cantidad, desechos de municiones de cazadores en la meseta de la isla repartidos por los caminos y senderos que recorrimos.

Como profesional en el área de la conservación de recursos naturales y biodiversidad, es mi deber decir que es lamentable la situación actual de la isla, principalmente por la presencia de estas especies exóticas invasoras, en una superficie tan pequeña como la Isla Mona, que compiten y merman la capacidad de las especies nativas y endémicas de la isla de mantenerse en el tiempo.

La basura que hay se puede limpiar fácilmente si así se quisiera, pero si la diversidad genética necesaria para que estas especies se puedan mantener en el tiempo, llega a tal punto de tornar a sus poblaciones inviables y con menos capacidad de adaptabilidad a los cambios futuros, lamentablemente, no hay vuelta atrás.

Por último citaré a la profesora Susana Rivera Colón2, de Puerto Rico, que describe a una reserva natural como: “áreas de alto valor ecológico, geológico, cultural, histórico o paisajista con el propósito de proteger y conservar estos recursos”. Y a la vez quiero compartir la Misión del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), tomada desde su sitio web: “Proteger, conservar y administrar los recursos naturales y ambientales del País de forma balanceada, para garantizar a las próximas generaciones su disfrute y estimular una mejor calidad de vida.

El autor es Ingeniero en Conservación de Recursos Naturales de la Universidad Austral de Chile. Comentarios a: Victorelgueta@gmail.com

6 Comments on COMENTARIO: Isla de Mona; una crónica de muerte anunciada

  1. Rafael Rodriguez // April 26, 2019 at 10:15 am // Reply

    Deben de emplazar a los cazadores que la visitan a que Sean responsables con sus desperdicios.

  2. Lourdes R. Moya // April 26, 2019 at 8:31 pm // Reply

    La presencia de cabras, gallinas, cerdos y gatos tiene una razón de ser y data de principios del Siglo 20.

    Triste la falta de consciencia de los visitantes.
    Nunca he ido, pero ciertamente de ir, me voy preparada con bolsas de basura para recoger lo más que pueda y traerla de regreso a Puerto Rico. Por algo hay que empezar.

  3. si las cabras ,los gatos y jabalies son dañinos ,mas es el ser humano quien los saco de su habitat y llevo a ese habitat a destruir,
    mentalidad que solo se encuentra en el ser humano no en mis otros hermanos animales asi que entiendo el daño pero no es causado por esas tres especies ,sino por nuestra especie

  4. Robertocofresi // April 30, 2019 at 11:39 am // Reply

    Bueeeeno, los cabros y los cerdos salvajes fueron puesto en Mona dos o hasta tres siglos atras, Han modificado la vegetacion sustancialmente pero la isla ha pasado siglos con ellos. Sus poblaciones se mantienen controlados por la caceria. Y por los fondos federales de caceria es que se mantiene personal en Isla de Mona. La basura es otro cuento, aqui la gente son puercos, no todos, pero hay suficiente personas que piensan que hay duendes que recojen basura. Y la dejan tirada en todo los lados.

  5. Victor Laboy // April 30, 2019 at 1:15 pm // Reply

    Saludos, durante la época de la conquista, los españoles liberaron cabros y cerdos en la isla para poder cazar y llevar provisiones a sus barcos. Así llegaron estos animales a la isla. Luego a finales del siglo 19, en la época minera, se introdujeron los gatos. La caza deportiva es la única forma efectiva de controlar estas especies exóticas. Además las ratas llegaron como “polizontes” en los barcos europeos. Por otro lado existen grupos como Dacim, compuesto en su mayoría por cazadores, que, por las últimas 2 décadas, hacen labor voluntaria en la isla y los resultados han sido muy favorable. Vasta con buscar en Facebook a “Dacim Amona” para ver la excelente labor que ellos realizan. Los invito a que descubran la labor de este grupo y vean cómo ha mejorado la isla.

  6. Ariel Cruz // May 2, 2019 at 3:53 pm // Reply

    Soy cazador y asisto a la que llamo “Mi Isla” todos los años desde el 2,006. Viajamos todos los años entre los meses de enero a marzo, la cual es la temporada que nos han designado con el propósito de mantener un balance entre las especies nativas y endémicas y las especies que han sido introducidas por humanos. Como se mencionó anteriormente, el pago que hacemos los cazadores para obtener el permiso de cacería se une al pago que hacemos por cada noche que pasamos en la isla y a una cantidad de dinero que los dueños de las embarcaciones que nos transportan tienen que pagar al gobierno por cada pasajero que transportan a la isla para cubrir una buena parte de los gastos en que incurre el cuerpo de Vigilantes del DRNA para mantener vigilantes
    y biólogos con presencia constante.

    Parte de nuestro equipaje incluye bolsas plásticas para recoger no solamente la basura que generamos sino también toda la que encontremos al llegar al lugar donde acampemos, en las veredas por donde pasan los visitantes que no son cazadores y en cualquier lugar por donde solo se supone que pasemos los cazadores. Toda la basura que recogemos vuelve con nosotros y se deposita en contenedores que se encuentran en el lugar desde donde partimos y a donde regresamos.

    Según menciona la persona que originó esta serie de comentarios, en la costa se observa una cantidad enorme de basura que es arrastrada por las corrientes marinas. Yo he visto hasta el casco de motoras acuáticas (jet ski). De esta basura no podemos ser responsables los cazadores.

    Cada año, al final de la temporada de cacería (al final de marzo) y antes de comenzar la temporada (durante el mes de noviembre) el grupo DACIM (Defensores del Ambiente y la Cacería en Isla de Mona) llevan un grupo de nosotros (los gastos son cubiertos por esta organización) para recoger toda la basura que encontremos en las áreas de acampar y en las veredas. El primer año que se hizo esta limpieza se recogieron más de 60 bolsas de 55 galones llenas de basura. La cantidad de bolsas que se recogen cada año ha ido reduciéndose a tal grado que actualmente se recogen menos de 5.

    Yo he llevado a mi hijo a Mi Isla desde que cumplió 12 años y él, con el favor De Dios, continuará mi tradicional expedición anual porque también está encantado por ella. Allí se pasan unas noches increíbles, el que quiera ver la grandeza del universo tiene que pasar al menos una noche de luna nueva en esa isla. Al que le guste dormir una siesta arropado con el murmullo del ir y venir de las olas solo tiene que colgar una hamaca allí. El que quiera ver la majestuosidad de las ballenas desde un lugar privilegiado y tiene suerte, las puede observar desde lo alto de un acantilado en la costa este de la isla.

    Me gusta tanto que le pedí a mi hijo que, cuando yo muera, me creme y lleve mis cenizas a la Bajura de la Cueva Del Centro donde yo velaré por que todo aquel que visite a Mi Isla la cuide, así como a las especies que allí conviven, las endémicas para que no desaparezcan y las llevadas allí por el hombre para que los que amamos la isla y la vida al aire libre la podamos disfrutar para siempre.

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