La Isla Oeste

SERIE ESPECIAL I: Alto volumen; ¿Música o ruido sobre ruedas?

“La exposición del ruido es uno de los efectos más negativos en la audición que existe”, afirmó el audiólogo, Juan Figueroa.

Foto One Red Media / Archivo

Por Daileen Joan Rodríguez / La Isla Oeste

Estás en el carro detenido. El semáforo en rojo. Ordenas tu día en el pensamiento… hasta que llega a tu lado un vehículo con el radio a todo volumen. Puede que te guste y hasta bailas y cantas detrás del volante.

Empero, en el peor de los casos, puede que no solo la canción que suena no sea de tu agrado, sino que vibran los cristales de tu auto y crees que van a explotar. ¿Cómo puede?, te preguntas, imaginando que el conductor de ese carro debe tener sus órganos internos desalineados y padecer de sordera a esas alturas.

Esto no es una escena ajena para muchos ciudadanos en este país, para quienes cuando la paz se les ve interrumpida de tal manera, es poco lo que pueden hacer. Y es que, ese carro con excesivo volumen de radio se mueve hacia rumbos imprecisos y resulta casi imposible intervenir y probarles que están en violación de la Ley 71 de Delitos Contra la Paz Pública, vigente desde 1940.

Existe en este mundo una subcultura que gusta de preparar sus autos con magnos equipos de sonido y hasta se reúnen semanalmente para demostrarse unos a otros la potencia de sus sistemas de audio. Ciertamente esta “fiebre” –como le hacen llamar- aporta a la economía en la manera en que afloran los talleres y negocios donde se venden al por mayor o al detal estos equipos, y donde se instalan de manera personalizada.

Según Carlos Luciano, experto en instalar estos sistemas, un aficionado puede invertir “desde mil dólares en adelante… hay carros que tienen 10, 15 hasta 20 mil dólares (en equipo de sonido). Les sale más la música que el carro”, afirmó el empresario de Hormigueros. Destacó, pues, que la mayoría de los consumidores van armando sus sistemas de audio para el carro poco a poco.

Entre los equipos más impactantes que recuerda haber instalado está el de una guagua Toyota 4 Runner gris, “que era el dolor de cabeza del oeste, pero ya la desmontamos”, dijo, señalando que “sonaba más duro que los demás”.

El empresario con más de 25 años de experiencia en la industria, detalló que durante las “fiebres” los aficionados suelen competir por cuál equipo suena mejor y se premian con trofeos. En algunos casos –como en ferias en Estados Unidos- se premian en metálico.

La manera de evaluar en estas competencias, consiste en determinar cuál equipo suena “duro, claro y bonito” a simple oído. Otro es el caso, cuando miden con un sonómetro la cantidad de decibeles (dB).

“El metro lo que mide es un nivel de distorsión bien alto. Así es que, el auto que queda en la competencia más alto, no es el mejor que suene. No porque mida muchos decibeles es que el carro suene bien; hay muchos que suenan con mucha distorsión, pero cuando los escuchas con música, hay otro que se escuchan mejor que ese que dio un mayor número”, acotó.

A modo de referencia, una conversación normal entre personas puede llegar a medir entre 40 a 60 decibeles (dB). El tráfico en la ciudad alcanza algunos 70 dB; una discusión acalorada 80 dB; el ruido de una motora o una sierra eléctrica puede medir 95 dB y el de un helicóptero 100 dB. Si seguimos ascendiendo esa escala, están el llanto de un bebé con 115 dB y un disparo de arma de fuego con 145 dB, siendo este último un causante de daño al oído de inmediato. Hay competencias de carro donde se han llegado a registrar sonidos entre 160 y 175 dB.

Gráfica: One Red Media

El sonido es uno de los cinco sentido que nos conecta al entorno a través del oído. Como individuos captamos, comprendemos y avanzamos en la sociedad por medio de este sentido, que de perderlo, no se logra recuperar.

Expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señalan que el ruido por encima de los 80 decibeles puede aumentar la actitud agresiva de un individuo y que la exposición continua a estos ruidos puede llevar a los más jóvenes a ser susceptibles a sentir cierto desamparo. También se dice que las personas que se exponen a ruidos por tiempos prolongados pueden llegar a desarrollar hipertensión y cardiopatía; pero estas premisas están aún bajo investigación.

“La exposición del ruido es uno de los efectos más negativos en la audición que existe”, afirmó el audiólogo, Juan Figueroa, único medico certificado en Puerto Rico para atender los síntomas de Tinnitus, sensación de zumbidos ocasionados precisamente por el impacto del sonido en el oído.

“Peor aun es cuando ya estamos expuestos a unos sonidos, donde el efecto que tengan sean detrimental, de impacto al oído de momento. Específicamente, el ruido de los carros, donde hoy día se utiliza música con mucho bajo (frecuencias graves) –el reggaetón, el reggae, el rock- que son músicas con mucho estímulo auditivo cuando lo combinamos con una exposición de música tan alta, que puede rondar sobre los 100 decibeles”, puntualizó el audiólogo Juan Figueroa.

“Estamos hablando de que a 105 decibeles, una persona (solo) puede estar expuesta cinco minutos (consecutivos)”.


Audiólogo Juan Figueroa

Según explicó, la exposición de sonidos de gran impacto es tan grave, que hasta la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA por sus siglas en inglés) mantiene una prohibición al ruido por tiempo y por niveles.

Partes del oído | Fuente: NIH Medical Arts

“Estamos hablando de que a 105 decibeles, una persona (solo) puede estar expuesta cinco minutos (consecutivos)”, añadió, confirmando que sabe de vehículos  que llevan el volumen de radio en sobre 120 decibeles. “145 decibeles es un disparo”, dejó constar el experto, asegurando que una persona expuesta al sonido de un disparo pierde la capacidad de escuchar.

Lea también la segunda parte de la Serie Especial Alto Volumen: Impune el ruido sobre ruedas; y la tercera parte: Un daño irreparable

1 Comment on SERIE ESPECIAL I: Alto volumen; ¿Música o ruido sobre ruedas?

  1. Lentejuelas Mango Alto // May 8, 2019 at 7:59 am // Reply

    Es verdaderamente frustrante no sólo en los automóviles del país. También en casco urbano de Mayagüez la desconsideración de los negocios qué hay , qué están localizados en áreas residenciales tienen está práctica, Volumen estruendoso desdev900pmba 200am sin importarles que alrededor de ellos residen personas desde niños a envejecientes. Esta situación tanto puede ser un Lunes,Martes,Miércoles,Jueves,Viernes,vSábado y Domingo. Me agradaría que las agencias pertinentes hicieran un estudio sobre la contaminación auditiva que se vive. Sería muy interesante ver los resultados.

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