La Isla Oeste

COMENTARIO: Los contratos y subcontratos en el Gobierno

La autora es abogada laboral y ex secretaria del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos.

Aura L González Ríos / Para La Isla Oeste

Los recientes eventos han desvestido una modalidad de antaño de corrupción gubernamental. Me refiero a la situación de contratación y subcontratación en el Gobierno. En particular, se lo achacan a los contratistas que han incorporado corporaciones unos días antes o después de las tomas de posesión de los primeros ejecutivos. El problema no es único de Gobierno Central, sino de los gobiernos municipales al igual. Lo que pasa es que estos todavía están en remojo

Sin embargo,el problema no es ahí donde reside con exclusividad. Hay otra dimensión que desde hace tiempo que me preocupa más: el de los subcontratistas.

Legislar para que los gobiernos – ambos el ejecutivo y los municipales- no contraten con corporaciones de recién creación, no erradica la corrupción comotal. Puede haber compañías previamente establecidas que para alguna gestión no deben contratar con su identidad corporativa y es másconveniente hacerlo con otra, pero son los mismos. Hay contratistas extranjeros que quieren oficializar su contratación en Puerto Rico y deciden incorporar una criolla. Vemos pues que ese no es el problema real.

Me preocupa más el caso de los subcontratistas corporativos y de los que contratan individualmente y lo hacen también.

En el Gobierno, como regla general la tarifa para un individuo consultor puertorriqueño es de $125 hora. Para una corporación puertorriqueña es generalmente desde $125 a $300 hr.; si es una corporación extranjera [norteamericana mayormente] los he visto de $500 en adelante por hacer lo mismo que los locales. Such is life.

Las corporaciones norteamericanas desglosan en su tarifa, cuánto será el pago por hora de sus senior partners, sus abogados, sus técnicos legales y hasta sus secretarias. En las corporaciones locales no he visto tal cosa, salvo las e algunos bufetes grandes.

Les hablo de mi experiencia. Soy contratista del Gobierno y la hora se paga a razón de $125 la hora considerando mi experiencia y preparación en sobre 40 años en el campo laboral y de recursos humanos. Yo no subcontrato a nadie y mi trabajo lo hago personalmente. Contrato con mi nombre y no a través de ninguna corporación. A los expolíticos y ex jefes de agencias y a los que han chupado toda su vida de la Teta del Gobierno, les encanta contratar a través de corporaciones que crean con nombres rimbombantes y mayormente hasta con nombres en ingles porque juran que eso les da más standing. Contrato como Aura L González Ríos porque yo no tengo nada que esconder. Alla los Anaudis, Raulies, Perellos, y muchos expolíticos que contratan a través de corporaciones.

He contratado con el Gobierno, municipios, escuelas y organizaciones sin fines de lucro por sobre 15 años. Mis contratos tienen un tope, como todos,  que fluctúa entre 40 a 80 mil dólares anuales y/o $5 mil mensuales en cada uno. En ocasiones he tenido hasta 5 contratos a la vez. Sumen y resten: el pasado año tuve 3 contratos con potencial de ganar $240 mil anuales. Y eso es lo que aparece en el Registro de Contratos del Contralor. No hubo un mes que en alguno de los tres facturara $5 mil mensuales, como tampoco facturé y/o gané $80 mil al año. Mi planilla de contribuciones lo demuestra, sin cuestionamiento, que facturéentre los tres y gané $28 mil entre los tres, ese año.

Creoque mi caso es único en el Gobierno. Los contratistas y subcontratistas del Gobierno facturan sagradamente los $5 mil mensuales, independientemente de cuanto trabajen, estirando las horas que realmente se trabajaron.Nadie se lo cuestiona. Tampoco es mi caso: cuando dirigí el DTRH, cuestioné y ajusté facturas de abogados que se querían pasar de listos y me ganéenemigos, pero con gusto

Lo anterior es la realidad. Vamos al caso de los subcontratistas. El Gobierno contrata con un contratista principal, extranjero o local y le permite en el contrato la subcontratación. Sobre los contratistas, el ente que contrata le exige unas garantías: certificado de Good standing, ASSUME, contribuciones, CFSE, CRIM etc. etc. También en el contrato tienen que certificar que no ha sido convictos o están pendientes de casos que conlleven cargos por corrupción, etc. De hecho, el procedimiento de contratación es tedioso y hasta desalentador cuando como yo, tenemos que gestionar esa permisologia. Para las corporaciones es más llevadero porque tienen empleados que se las gestionan. De ahí los Anaudi a los que se le hacía tan fácil la contratación. Y ahí aparecen los Raulies de la vida que es el subcontratista perpetuo en los contratos de Hacienda. A Raulie y demás subcontratistas se le exige lo que el contratista del gobierno quiera exigir en un contrato redactado por ellos mismos que no precisamente puede que sean las mismas garantías que a ellos le exigieron.

Nos tenemos que preguntar ¿Porque voy a contratar con un individuo o con una corporaciónque por lo que le estoy contratando es por su expertise, para que este subcontrate con un ente externo que no es empleado de esa corporación?  ¿No seria mejor contratar con un individuo o con una corporación que conozca y tenga experiencia en lo que voy a exigir prestación de servicios? ¡Bingo!

Ese es el meollo de todo. Contrato con alguien porque ese alguien domina el tema; si no porque voy a contratarlo ¿No? Lo que pasa es que en los gobiernos – ejecutivo y municipal-se permitido la contratación de servicios para dar trabajo a amigos, parientes, dolientes y ahijados de ‘influencers’.

¿Porque tanta corporación tiene que contratar a Raulí? ¿Es un genio? Sus expresiones y su deliver me demuestra que no. Mas bien, todo lo contrario. ¿Porque la Dra. Julia Kelehertenía que dar trabajo a una referida de un exaspirante a la Gobernación y usaba una corporación que le prestaba servicios por contrato al Departamento para que fuera esa corporación quesubcontratara? 

La contratación y subcontratación en el gobierno – política bien arraigada de siempre- es el problema, sin controles y sin fiscalización. Es el Valle de los Caídos de aquellos políticos, parientes y dolientes sin trabajo a los que se les consigue un trabajito.

Una vez un conocido ex legislador me llamó porque quería contratar conmigo para un contrato que tenía en una agencia en cuestión quea su vez llevaba negociando mis servicios de expertiseen mi carácter personal desde hacia tiempo y a la cual el también ‘asesoraba’. Cuando me dijo que aél le pagaban $125 la hora y que por ser a mi – ex secretaria del DTRH y ex directora de OCAP y no legisladora como el- me pagaría $65 la hora. Le dije: NO GRACIAS. Yo brillo con luz propia y nunca se me ha hecho ni un señalamiento de corrupción o malversación de fondos. Si hubiera sido para una consulta aislada hasta quizás lo hubiera hecho gratis, como a menudo lo hago, pero en su caso lo tome como una falta de respeto, jaibería y glotonería

En este caso el exlegislador cobraría los $125, me pagaría $65 por hacer el trabajo para el cual tengo la experiencia y conocimientos y el sin dar un tajo se metería a mi costa, $60 por hora. Muchossubcontratistas por un trabajo que a lo mejor nos ocupa 5 horas, para salir más o menos even, facturan por 15 horas. $125 por 5, resulta en $625, pero $125 por 15 para que el subcontratista pueda ganarsepor los $125 por hora al que estaba acostumbrado, le generan   al contratista principal $1875, menos los $625 que le paga al contratista, genera unaganancia limpita de $1250 sin mover un dedito ni escribir una palabra. No me presto para eso y jamás lo hare

Si el Gobierno quiere resolver ese problema de esta modalidad de corrupción debe:

  • Aprobar leyes que regulen los contratos con corporaciones de recién creación después de comicios,estableciendo excepciones especificas tanto para el ejecutivo como para los municipios
  • Aprobar leyes exigiendocontratación con contratistas de reputado expertiseen la materia, no cualquier pelagatos y con full disclosure de quiénes son los contratistas y los subcontratistaspara el ejecutivo y municipal
  • Establecer requerimientos que garanticen la moral y pulcritud de la subcontratación y que requieran de los mismos permisos que a los contratistas principales en ejecutivo y municipal
  • Hacer públicos todos los contratos y subcontratos en el Portal del Gobierno, tanto para el ejecutivo y municipal
  • Requerir auditorias anuales a las unidades de Auditorias de cada agencia y municipiosde los contratos que hacen anualmente
  • No permitir que los contratistas y subcontratistas del gobierno ejerzan funciones y/o hagan trabajos propios de funciones de la agencia y /o de empleados de esta.  El poder que el pueblo depositó en los ejecutivos gubernamentales y municipales es indelegable.
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