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Advierten daños irreparables por construcción de diques en Caño Madre Vieja

Las comunidades de Tablonal y Espinar se oponen a la infraestructura que destruirá acres de humedales en una designada reserva natural

Por Luis D. Alfaro Pérez

Aguada.  Ante un creciente movimiento ciudadano para proteger las regiones de valor ecológico, ciertas comunidades vienen fiscalizando proyectos de desarrollo que ignoran regulaciones ambientales. En su lugar, proponen alternativas sustentables para beneficiar a las poblaciones que rodean a estas zonas protegidas.

Tal es el caso para los vecinos de los barrios Tablonal y Espinar en Aguada, quienes reiteran su rechazo al Proyecto de Control de Inundaciones del Río Culebrinas, por el impacto ambiental que tendría sobre el Caño Madre Vieja, un ecosistema que fue designado como Reserva Natural a través de la Orden Ejecutiva 2016-040.

Asimismo, los residentes denuncian la falta de transparencia y colaboración ciudadana; y utilización de estudios desactualizados por parte del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE, en inglés), dependencia a cargo de la construcción.

Estamos pidiendo al Cuerpo de Ingenieros que actualicen los estudios […]. Ellos no reconocen, en ningún momento, la importancia ecológica de la Reserva del Caño Madre Vieja, y se están negando a hacer un estudio de impacto ambiental,” puntualizó Jorge Sepúlveda Torres, líder del Comité de Ciudadanos Aguadeños Pro Conservación del Ambiente (CAPCA).

Según los residentes, y el mismo USACE, los estudios sobre los que se basará el diseño actual de las estructuras data del 2004. Los residentes han denunciado que la hidrología del área fue impactada por los embates que trajeron los huracanes Irma y María en 2017.

“Es el mismo diseño, y el último estudio fue en 2004, 18 años atrás. […] La costa ha cambiado, todo ha cambiado. […] No entendemos la negativa del Cuerpo de Ingenieros en actualizar los estudios,” agregó Sepúlveda Torres.

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Video archivo Oct 30, 2019 | © One Red Media

USACE ha mantenido que realizará un estudio hidrológico e hidráulico (H&H) durante su fase de Preconstrucción y Diseño (PED, en inglés). A pesar de no presentar estudios actualizados, el Cuerpo obtuvo el Certificado de Compatibilidad Federal del Manejo de la Zona Costanera de Puerto Rico que la Junta de Planificación (JP) exigía para proceder.

“Para satisfacer las regulaciones, política pública, y leyes federales, estatales y locales, además de los estándares y las pautas del Cuerpo, el Plan Recomendado se revisará y mejorará durante la fase de PED. […] No obstante, si durante la PED los cambios al proyecto resultan en efectos que no se evaluaron previamente, el Cuerpo actuará acorde a la Ley Nacional de Política Ambiental [NEPA, en inglés] y prepará un documento de NEPA que discuta los cambios y evalúe los efectos asociados”, detalló en respuesta a las preocupaciones de la ciudadanía.

El Cuerpo afirma en su evaluación ambiental del 2019 que entienden cumplir con las disposiciones ambientales apropiadas y que, por lo tanto, no deben rendir una Declaración de Impacto Ambiental. Sin embargo, la comunidad asegura que un estudio nuevo revelaría un impacto ambiental mayor que el USACE anticipa.

2020 / One Red Media

Dos diques, cero transparencia

El proyecto supone mitigar inundaciones producidas por el Río Culebrinas, en el barrio Victoria de Aguadilla y el barrio Espinar de Aguada, a través de la construcción de dos diques en tierra, de entre dos a tres metros de altura, canales de drenaje y tres carreteras que fungirán como rampas a lo largo de las estructuras.

A mediados de enero, la comisionada residente Jennifer González Colón anunció que el proyecto recibió una designación de $26 millones a través de la Ley Bipartita de Infraestructura y la Ley de Asignaciones para Ayuda Suplementaria por Desastres del 2022. Otro de los proyectos beneficiados, con $163 millones, fue la restauración del Caño Martín Peña.

A diferencia de la comunidad sanjuanera, cuyo activismo colaboró en el diseño de las respuestas más óptimas para los residentes aledaños, los residentes en Tablonal no han tenido participación alguna en el proyecto.

En repetidas ocasiones, le hemos pedido participación de la ciudadanía. […] El papel que ha jugado con las comunidades en Puerto Rico es completamente apático; no le interesa conocer lo que la comunidad tiene que decir”, afirmó Ana Navarro Rodríguez, especialista en ecosistemas saludables del Programa Sea Grant en la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez.

Similarmente, residentes aledaños al Río Piedras, en San Juan, también presentaron quejas ante la canalización del cuerpo de agua, por parte de la USACE, citando falta de transparencia, ausencia de participación ciudadana y una apatía hacia las necesidades de las comunidades, según reseña El Nuevo Día.

Incluso, los residentes aguadeños han denunciado que el proyecto incrementará las inundaciones en su comunidad. Los diques, según planos del USACE, se colocarían justo entre el Caño Madre Vieja. Tablonal, por su parte, se encuentra al otro lado del Río Culebrinas, alejada de las estructuras.

“Incrementará las inundaciones más de lo que ya tienen [los residentes de Tablonal]. […] No entendemos la lógica de proteger a unos e inundar a otros. […] El Caño no provoca inundaciones”, aseguró Sepúlveda Torres.

(Plano de USACE que detalla la colocación de las estructuras. Data del 2002 y se incluyó como parte de su más reciente evaluación ambiental en 2019).

El Cuerpo de Ingenieros afirmó que, según los estudios de H&H (hidrológicos-hidráulicos) del 2004, el nivel de inundaciones incrementaría en Tablonal por “menos de un pie”.

Aunque, originalmente, se consideró construir un dique adyacente a la comunidad, se desistió de la idea porque “requeriría la reubicación de cientos de estructuras en el área, resultando en una relación de beneficio costo menor a uno para esta porción del proyecto. Por esta razón, no se implementaron medidas para la comunidad de Tablonal”.

Lucha sostenida contra los diques

Durante los pasados 20 años, las comunidades de Espinar y Tablonal han resistido la construcción de las estructuras en el Caño Madre Vieja. Inicialmente, el diseño era esencial para el mega desarrollo de turismo y vivienda Discovery Bay Resort & Marina.

La propuesta fue rechazada por la Junta de Planificación (JP) al situarse en terrenos clasificados como Suelos Rústicos Especialmente Protegidos según el Plan de Usos de Terrenos Estatal del 2015. 

Luego, los proponentes del proyecto, entre ellos, los Municipios de Aguada y Aguadilla, trataron de revertir la decisión. A pesar de que el Tribunal Supremo ratificó la sentencia del Tribunal de Apelaciones, que acogió la determinación de la JP, el sitio web del desarrollo sigue activo.

Sin embargo, USACE revivió el proyecto bajo el amparo de la Ley de Control de Inundaciones de 1970. Ante cuestionamientos de la comunidad, la división negó involucración alguna con Discovery Bay Resort & Marina, aunque su actual Evaluación Ambiental incluye un plano que data de cuando los desarrolladores presentaron su propuesta ante la JP en 2002.

“Este proyecto es un proyecto federal de protección contra inundaciones y no está asociado con ningún proyecto de desarrollo, incluyendo Discovery Bay Resort and Marina”, puntualizó USACE en expresiones escritas.

Daños en la reserva natural

Archivo © One Red Media

La división explicó que 10.25 acres de “humedales mayormente degradados” recibirán daños inevitables. Para mitigar el daño, propusieron excavar 13.35 acres para crear más humedales. De esa cifra, 1.66 acres de humedales existentes se excavarían, para “asegurar la conexión hidrológica”, y el total de nuevos humedales sería 11.69 acres.

El valor ecológico de un sistema vivo de humedales, como el que se halla en Caño Madre Vieja, no puede mitigarse como lo propone USACE. Para la catedrática, los 84,101 metros cúbicos de relleno diseñado que USACE depositará en la designada reserva natural “destruirán este ecosistema tropical importante, desprotegiendo las comunidades de Tablonal y Espinar de inundaciones, tsunamis y mareas”, puntualizó Navarro.

Asimismo, la especialista del Sea Grant agregó que “El bosque de mangle es el control natural de inundaciones del Río Culebrinas y toda esa área. Difícilmente pueden volver a crear un ecosistema como el que está ahí, en equilibrio […] Van a destruir 13 acres de un sistema de humedal. No conozco ningún sistema de manglar que pueda reproducirse en otro lugar”.

Según el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), los humedales regulan el flujo de agua de lluvia, reducen el efecto de las inundaciones, controlan la erosión del suelo, amortiguan contaminantes en el agua, mantienen la diversidad biológica y recargan los acuíferos.

En 2016, el DRNA colaboró con CAPCA y otros aguadeños para someter a la JP el Documento de Designación de la Reserva Natural. La Junta aún no ha celebrado la vista pública que falta para elevar al caño a un estatus de mayor protección ambiental.

Temen la expropiación

Además de confirmar un incremento en inundaciones, el Cuerpo instó a que se reubiquen los residentes que viviesen en zonas inundables tras culminar la construcción.

“Las medidas protectivas para la comunidad de Tablonal no satisfacen la relación beneficio costo que exige el proyecto para poder realizarse. Por lo tanto, el Cuerpo recomienda que el auspiciador local o el municipio de Aguada identifique fondos alternativos para reubicar los residentes viviendo en la  zona inundable,” contestó el USACE en un documento emitido a comentarios de la comunidad como parte del proceso de vistas públicas.

La Isla Oeste se comunicó con la Alcaldía de Aguada para conocer si tomó alguna postura respecto a la recomendación de USACE, pero no accedió a una entrevista al cierre de esta edición. Solo indicó que el alcalde de Aguadilla, Julio Roldán Concepción, conoce los detalles del proyecto a cabalidad.

El Municipio de Aguadilla, actualmente, es el auspiciador del proyecto. Por su parte, el exalcalde Carlos Méndez Martínez, agradeció en 2019 al USACE por su intervención:

“El Municipio Autónomo de Aguadilla endosa y apoya el proyecto de control de inundaciones propuesto por USACE. Hemos trabajado más de 20 años en este proyecto junto a USACE”.

– alcalde Carlos Méndez Martínez en 2019

Los residentes en Tablonal temen que su comunidad terminará expropiada a consecuencia de las inundaciones, pero también advierten que residentes aledaños a los diques podrían terminar expropiados por igual.

“Esa comunidad lleva décadas allí. […] La comunidad quiere quedarse ahí”, determinó Sepúlveda Torres.

Alternativas para mitigar las inundaciones

Tanto la comunidad científica como los residentes enTablonal han propuesto otras alternativas para atender las inundaciones. En ambos casos, apuestan a los proyectos de ingeniería verde.

“Para empezar, un proyecto masivo de reforestación. […] Necesitamos que se evalúe todo posible escombro que pueda interrumpir el libre flujo de agua, tanto en el caño como en la costa. […] [Se deben crear] sistemas basados en naturaleza: creación de cascadas, áreas de drenaje con materiales naturales”, consideró la especialista.

Por su parte, el líder de CAPCA indicó que la asignación de $26 millones debe utilizarse para sufragar los estudios actualizados de H&H, limpiar los canales, limpiar los alcantarillados del área, y considerar alternativas que no afecten a la comunidad.

Ambos coincidieron en que la división Engineering With Nature, de USACE, sería más apropiada para manejar la situación que enfrenta las comunidades de Tablonal y Espinar.

Incluso, tanto la JP como el Municipio de Aguada recomendó, durante el cuatrienio pasado, que se utilizaran otras alternativas, tales como los pozos de retención y detención para atender el problema.

En contradicción a los reclamos de la ciudadanía, USACE respondió que “el uso de charcas grandes de retención y detención que sean de un tamaño apropiado probablemente no se consideraría una alternativa aceptable por las comunidades locales para las inundaciones en la zona”.

Sin un estudio hidrológico actualizado, apuntó Navarro Rodríguez, será imposible determinar una alternativa que realmente beneficie a la comunidad y enfrente las inundaciones efectivamente sin destruir un recurso que hasta el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre recomendó, en 2013, que se designara como reserva natural.

De proceder con la construcción, Sepúlveda Torres aseguró que la comunidad resistirá. “Vamos a luchar por esto”, dijo. “Queremos transparencia. Hicimos un acercamiento al project manager del proyecto para que se reúna con las comunidades. Queremos dialogar, buscar soluciones y que escuchen a la comunidad”, concluyó el activista.

Luis D. Alfaro Pérez
Periodista at (Freelance) | + posts

Periodista independiente. Egresado de la UPR-RP con un B.A. en Escritura Creativa y Comunicación Audiovisual. Miembro de la Society of Professional Journalists y el Instituto de Formación Periodística del CPI.

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