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COMENTARIO: “Debieron haber tenido un grado mayor de sensibilidad, empatía y solidaridad”

Por Héctor Quintero Vilella MS, PhD.

Las expresiones vertidas las hago como persona privada y por lo tanto no represento a la Universidad Interamericana de Puerto Rico o a cualquier otro grupo o asociación.  Queda claro que no soy portavoz de la Universidad.

Considero que algunas decisiones administrativas tomadas por la gerencia de la Universidad Interamericana (en adelante, la administración) relacionadas al comienzo de clases en el Recinto de San Germán no han sido las más apropiadas.  Específicamente entiendo que debieron haber tenido un grado mayor sensibilidad, empatía y solidaridad con los estudiantes, facultad y personal administrativo.

En el mes de enero se ofreció un curso intensivo que, inicialmente estaba programado a comenzar el día 7 terminando el 18; curso adicional al semestre regular que está pautado a comenzar el día 21.  A consecuencia del terremoto de magnitud 6.4 en la escala Richter del 7 de enero, las clases del curso intensivo se pospusieron y comenzaron el 10 de enero, tres días después del evento. 

A continuación, presento algunos ejemplos de esas decisiones:

Después de terremoto de 6.4 del 7 de enero la administración emitió un comunicado a las 6:39am indicando la suspensión de clases pero no así las labores administrativas. El pretender en ese momento que el personal administrativo se presentara a su área de trabajo es el más claro ejemplo de la falta de consideración a los empleados, de la falta de sensibilidad, de la falta de solidaridad y empatía con personas que por primera vez en su vida habían pasado por tan dramática situación. Se tendrían que separar de su familia, de su hogar que en estos momentos ofrece la mayor seguridad. Tampoco se había evaluado el estado de las estructuras donde se deberían reportar a trabajar. No fue hasta las 8:07am, tras varias réplicas fuertes que la administración suspende las labores administrativas.

El mero hecho de ofrecer el curso intensivo es otra muestra de la falta de sensibilidad, solidaridad y empatía.  Tanto los estudiantes como los profesores nos hemos afectados de una forma u otra. El estado de ánimo y la capacidad de concentración necesarias para el aprovechamiento académico están seriamente afectados.  Comenzaron las clases del curso intensivo el 10 de enero, ofreciéndose estos,  los primeros dos días, en salones sin servicio de energía eléctrica. El sábado 11 de enero tras el temblor de 5.9 algunos compañeros que se encontraban dando clases me indican que había una desorganización total y casi nadie sabía qué hacer.  Si ese evento hubiese sido de mayor magnitud pudo haberse producido una desgracia.  Tras ese evento la administración flexibiliza la asistencia obligatoria a los salones e indica que se pueden hacer cursos híbridos, en línea, y otras opciones.  Considero que el ofrecer este curso intensivo afecta la excelencia académica a la que debemos aspirar.

Algunos estudiantes han reclamado en las redes sociales la publicación de las inspecciones de los edificios en que estuvieron tomando clases durante el curso intensivo y la administración no se los ha provisto.  Indican que se han hecho, que los edificios no tienen problemas pero no muestran la evidencia. No dudo de la palabra de la administración, pero para tranquilizar a los estudiantes y evitar la especulación la administración pudo, por lo menos, publicar los informes y/o las certificaciones de aquellos edificios en que se estaban tomando clases y se estaban llevando a cabo labores administrativas.

El viernes 17 de enero de 2020 se efectuó una reunión entre miembros de la facultad y la administración.  La misma duró aproximadamente dos horas.  La mayoría de los claustrales que se expresaron presentaron la preocupación de no sentirse preparados para una situación de emergencia cuando comiencen las clases el martes 21 de enero.  Y con razón, se publicará hoy el informe de la integridad física de los edificios y no se ha llevado a cabo un simulacro.  La facultad le presentamos a la Rectora varias alternativas para recibir el adiestramiento y hacer simulacros antes de comenzar las clases, ella indicó que solicitaría la aprobación del Presidente de la Universidad e informaría su decisión.  En una publicación del diario digital La Isla Oeste del viernes 17 de enero la rectora indicó que “hasta ahora las clases comienzan el martes y se espera que el jueves se realice un simulacro para que la comunidad universitaria conozca los puntos de encuentro”. 

El sábado 18 de enero la administración del Recinto de San Germán publicó un comunicado y en los comentarios que se hicieron confirman que las clases comenzarán según planificado el martes 21 de enero. Considero que no es apropiado el comenzar el semestre académicosin ofrecer un adiestramiento formal a la facultad para atender y manejar las situaciones de emergencia que puedan surgir durante los cuales estarán a cargo no solo de la seguridad de los estudiantes en el salón de clases si no también, de así ameritarse, trasladar a estos a un lugar seguro.  Para el curso intensivoentiendo que no se hizo un simulacro para los aproximadamente 500 estudiantes que estaban matriculados y por suerte no ocurrió un sismo de mayor magnitud.   Para el semestre regular que comienza el martes 21, en que la proyección de matrícula es de 4,005 estudiantes, se indica que hoy lunes publicarán el plan de acción y el simulacro será el jueves 23 de enero. Además, entre las acciones tomadas por la administración, indican  que se ha preparado una hoja con instrucciones y se han colocado unas huellas en el suelo marcando las salidas que se deberían tomar.  Considero que todo esto  ha sido muy apresurado y con muy poco tiempo para ser procesado o que las personas puedan aclarar dudas e inquietudes.   Pienso que no podemos seguir confiando en la suerte de que no va a pasar nada.  

Este es otro ejemplo de la falta de sensibilidad de la administración,  por la seguridad individual además de los estudiantes, la facultad le solicitó que se aplazara el comienzo de  clases un día para recibir un adiestramiento y hacer un simulacro e hicieron caso omiso a nuestra petición. Al igual que otros miembros de la facultad le expresaron a la Rectora en la reunión del viernes pasado, yo no he recibido el adiestramiento necesario y por consiguiente no me siento preparado para hacerme responsable de un grupo de estudiantes en un salón de clasesante la posibilidad  de que continúen los temblores y pueda surgir uno de magnitud igual o mayor a los ya acontecidos. Es mi sentir que sería una negligencia de mi parte hacerme responsable de los estudiantes.  Con los años he aprendido que una de las cosas más importantes para lograr felicidad es tener la conciencia en paz.

Solicito a la administración que cambie la fecha del comienzo de clases para el miércoles 22 y se ofrezca el adiestramiento y el simulacro que ha reclamado la facultad. Ese día perdido de clase se puede restituir al final del semestre al igual que se ha hecho en otras ocasiones.  No dudo que a la administración le interesa el bienestar de todos, esta solicitud que hago sería una forma de poner la acción detrás de la palabra y escuchar el reclamo de la facultad. ¡Por favor!

El autor es profesor de bilogía en el Recinto de San Germán de la Universidad Interamericana.

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laislaoeste@gmail.com

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