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COMENTARIO: El asesinato de Alexa es la muestra del fracaso de todos

Por Alejandro García Padilla, exgobernador de Puerto Rico

El asesinato de Alexa es la muestra del fracaso de todos.  A Alexa la mató mucha gente.  Unos la mataron por obra y otros por omisión. Los que le dispararon por ser transgénero fueron educados en el discrimen, en la exclusión, en la descalificación del ser humano por su orientación sexual o por su identidad de género.  Han sido adoctrinados en el sexismo y en el machismo desde púlpitos, entrevistas, bromas y sobremesas.  Los victimarios son, al mismo tiempo, víctimas de los que, en la casa, en el templo, en la escuela, en la radio, en la televisión, en la plaza les educaron con ideas que condenaban a Alexa a la muerte de a poquito a poco por el señalamiento, el rechazo, los murmullos y gritos de desprecio.  Fue apedreada cada día por muchos que no están libres de pecado.

Contra ese juicio hecho sobre lo que no se conoce, literalmente dicho, contra el pre-juicio, es necesario educar y educar bien.  Para educar bien se aprobó el 25 de febrero de 2015, la Carta Circular que estableció la “Política Pública sobre la Equidad de Género y su Integración al Currículo del Departamento de Educación Como Instrumento para Promover la Dignidad del ser Humano y la Igualdad de Todos y Todas ante la Ley”.   Luego, el 9 de diciembre de 2016, se aprobó la Carta Circular para establecer la “Política Pública para el Trato Igualitario para Estudiantes Transgénero y contra el Discrimen por Razón de Orientación Sexual e Identidad de Género en el Sistema Público de Enseñanza en Puerto Rico.”

Su estudio y aprobación no estuvo ausente de controversias. La marcha más grande de protesta que hubo cuando fui Gobernador, la organizaron algunos líderes religiosos en contra de la carta del 25 de febrero de 2015, antes de que la misma fuera publicada.  Subrayo el hecho de que la marcha fue previo a la publicación, porque convocaron la protesta aún sin haber leído.

Al volver los conservadores al poder en enero de 2017, derogaron ambas cartas.  ¿Dónde están ahora los que se oponen a la educación sobre la equidad e identidad de género?  ¿Dónde están ahora los que criticaron el trato igualitario a estudiantes transgénero?

No es posible que las cartas aquí citadas les indignaran más que el asesinato de Alexa.  No es posible que se sintieran más compelidos a marchar contra las cartas que contra los crímenes de odio.  Como fieles del Dios de Abraham, de Isaac y Jacob, no es posible que nos indigne el amor y que la muerte nos sea indiferente.

Los cristianos ya hemos tenido que pedir perdón por haber fomentado el rechazo contra quienes practican el judaísmo, con las consecuencias que tuvo en el Siglo XX, por el genocidio de los cátaros y de los templarios, por la indiferencia ante la esclavitud, los miedos a la ciencia y la tortura a los científicos.  Hoy son otros los que la sociedad tacha.  Ojalá que en el futuro no se tenga que pedir perdón por los crímenes que la sociedad fomenta hoy.

Ahora fue Alexa.  Mañana, la intolerancia, la exclusión, la falta de equidad y el ultraje de la dignidad del ser humano costará otros rechazos, otros atropellos, otros odios.  Creo que todos debemos reflexionar y ver qué hay que cambiar.  Mientras, de buena fe, recomiendo al gobierno a reinstituir las cartas derogadas”.

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laislaoeste@gmail.com

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