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Cómo enfrentar la pandemia en el embarazo

2020 / One Red Media

Expertos aseguran que la vacuna que se utiliza contra COVID-19 no tiene riesgo potencial con el feto; y los beneficios de amamantar sobrepasan cualquier riesgo.

Por Coral Natalie Negrón Almodóvar

Si estás embarazada, probablemente estés preocupada sobre el impacto que pueda tener la COVID-19 para ti y para tu bebé. No obstante, según el perinatólogo y director de sala de partos del Maternal and Infant Center del Mayagüez Medical Center, William Ramírez Camacho, aún no hay evidencia contundente del contagio vertical en útero.

“Hasta el momento no hay evidencia, no se han recuperado datos suficientes de transmisión vertical a través de la placenta”, confirmó el galeno. Una infección de transmisión vertical es una infección causada por bacterias, virus, o en casos raros, los parásitos transmitidos directamente de la madre al embrión, feto o el bebé durante el embarazo o el parto, explicó.

Más debes conocer que el neonato sí tiene riesgo de transmisión por vía aérea. Al inicio de la pandemia, narró el doctor, el hospital recomendaba limitar el contacto entre una madre infectada con el virus y su bebé. Empero, con nuevos estudios y más información, los especialistas del centro concluyeron que los beneficios de amamantar sobrepasan cualquier riesgo.

“La leche materna tiene muchos componentes de inmunoprotección y protege al bebé de otras cosas. Lo que sí recomendamos es que las mamás usen unas técnicas de asepsia más rigurosas como lavarse la mama constantemente, lavarse las manos y utilizar la mascarilla N-95”, agregó el perinatólogo Ramírez Camacho.

Ramírez Camacho contó que al presente se continúan estudiando los anticuerpos que empieza a producir la futura madre tras una infección con el virus. Serían esas inmunoglobinas las que podrían conferir protección al bebé, aunque fuese de forma pasiva, a través de la leche materna o a través de la placenta. Solo las IgG (Inmunoglobulina G) pueden sobrepasar la barrera materno fetal y transmitir la inmunidad de la madre al feto de manera natural y pasiva.

Por esta razón, el doctor recomienda “sin reparos” la vacuna contra la COVID a las mujeres embarazadas luego del primer trimestre de embarazo. “La vacuna que se utiliza no tiene riesgo potencial con el feto y la mamá”, puntualizó, “porque lo que brinda la vacuna no es un virus vivo o atenuado”.

El galeno explicó que la razón por la que no recomienda la vacunación antes de las doce semanas de embarazado es porque -normalmente- durante ese periodo la anatomía de la mujer en espera enfrenta transformaciones grandes, y de algo adverso ocurrir por algún otro factor, no debería responsabilizar a la vacuna.

“Podría haber una respuesta inmune agresiva y no queremos atribuirle algún riesgo de pérdida, aborto o complicaciones a lo que no es. No queremos que hubiese una confusión”, indicó.

Plan de acción preventivo

La pandemia de COVID-19 no tomó por desprevenido al personal del centro de maternidad. Pese a que hubo que hacer improvisaciones basadas en el peritaje de los médicos, la experiencia de los virus chikungunya y zika ya les había demostrado la importancia de tener una sola de cuarto aislada, con presión negativa.

“Nosotros teníamos un avance, un adelanto, por encima de otros hospitales. Eso es bien importante en cuando hay enfermedades altamente contagiosas que se transmiten por el aire -como el COVID-19-”, sostuvo el perinatólogo, quien comentó que “presión negativa es una adaptación a la ventilación del cuarto que hace que esta esté aislada del resto de los conductos del aire”. Es decir, que cuando se abre la puerta de la habitación, esos conductos de salida succionan el aire y evitan que se mezcle con el externo.

Esta estructura ha permitido que continúe la fluidez de trabajo en el hospital, manteniendo estándares altos de seguridad en las unidades de neonatología, intensivo neonatal, guardería y sala de parto. Más aún cuando quienes dirigen y corren cada una de esas unidades son los mismos profesionales de la salud, afirmó Ramírez Camacho.

Derechos de autor One Red Media 2019

Los meses en pandemia han traído mucho temor y confusión a las mujeres embarazadas, es constante la interrogante de “podré estar acompañada en las citas de cuidado prenatal y en el proceso de parto”, dijo el especialista. Empero, con más recomendaciones de la OMS y el CDC, así como la experiencia propia, las restricciones han disminuido y las mujeres han podido dar a luz en compañía de un(a) acompañante. Mas se continúa haciendo la prueba de COVID a la embarazada, así como preguntas y otras medidas de asepsia, abundó el galeno.

Ramírez Camacho contó que “toda embarazada se sigue considerando alto riesgo en estos tiempos, por los cambios fisiológicos que su estado presenta”. Sin embargo, mujeres embarazadas con condiciones concomitantes por diabetes tienen un riesgo mayor de tener complicaciones severas, abundó.

En los pasados meses, la “mayoría” de embarazadas positivas a la COVID-19 que el doctor ha tratado han sido asintomáticas. Se les recomienda tomar vitaminas prenatales e hidratarse bien, y en algunos casos el uso diario de aspirina de bebé.

De surgir síntomas, concluyó Ramírez Camacho, “los especialistas han optado por recomendar antitusivos, expectorantes y hasta un curso de azitromicina,antibiótico que tienen efecto antiinflamatorio en las vías respiratorias”.

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laislaoeste@gmail.com

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