La Isla Oeste

El reto cambió sus vidas

La Puerto Rico Youth Challenge Academy utiliza disciplina cuasi militar para educar y preparar a jóvenes a ser ciudadanos productivos.

Suministrada

Por Víctor Manuel Vazquez Domenech

Para La Isla Oeste

Aguadilla. No hay visitas establecidas, no hay internet, no hay celulares. Se vuelve a la comunicación básica de lápiz y papel vía carta para desarrollar nuevas fuentes de comunicación y restablecer relaciones familiares.

Hace 16 años el Fuerte Allen en Juana Díaz  alberga el Puerto Rico Youth Challenge Academy  de la Guardia Nacional, donde cada 22 semanas brinda a sobre 250 jóvenes  en riesgo o desertores escolares, una alternativa para transformar sus vidas. El ambiente de disciplina cuasi militar tiene el propósito de educarlos y prepararlos para su regreso a la sociedad como ciudadanos productivos y comprometidos con la ley y el orden.

Frank Rosario, tiene 17 años y es el mayor de 12 hermanos. Sus notas eran muy cambiantes, desde excelentes hasta fracasos en las materias básicas. Sus clases le aburrían por lo que buscó información en internet de dónde podía culminar su cuarto año más rápido. Es ahí que apareció la alternativa del programa de la Guardia Nacional. Desde el pasado 8 de abril  Frank asiste al Fuerte Allen.

El joven relató que le faltaba constantemente el respeto a su madre y que no la valoraba. Siempre se encontraba triste y más aun pues a su padre no lo veía hacia cuatro años.

“Yo toda mi vida he sido un mal criado y un mal agradecido pero con todos estos sacrificios que he pasado aquí y mi mamá, pues eso yo lo agradezco. Me siento satisfecho conmigo mismo pues lo que nunca pensé que iba a lograr, lo estoy logrando ahora. De D y F que tenía, ahora tengo A y B, honor”, expresó Frank, quien dijo que lo más fuerte ha sido la separación de sus 12 hermanos a quienes le escribe una carta y recibe como 25 cartas semanales de parte de ellos.

Asimismo, con tan solo 16 años, Reina Liz Méndez, residente de Isabela, había cursado estudios en muchas escuelas tanto públicas y privadas en Puerto Rico y Estados Unidos. Sus notas bajaron y no ponía el interés necesario a sus clases.

Fue entonces que varios de sus primos le hablaron sobre el programa al cual ella rehusaba asistir, pues no pretendía estar incomunicada ni mucho menos apartarse de su celular.  Luego de ver sus posibilidades ante sus estudios, Reina  decidió brindarse la oportunidad.

Se graduó y tomó clases de aviación, a la misma  vez continuó estudios de mecánica automotriz en Job Corps. Ahora se apresta a comenzar estudios de ingeniería de aviación en la Universidad Politécnica.

“Yo quisiera volver”, aseguró Reina.

Desde el 2007, Matilde Almodóvar, dirige este programa y son muchas los relatos, historias de éxito y satisfacciones que guarda celosamente en su memoria.

Y es que Almodóvar, por conocimiento propio afirma que “ellos no desertan la escuela, la escuela los desertó a ellos”, pues ve la gama de talentos en los jóvenes en las áreas del arte, la música y los deportes.

“Para mí esto es un trabajo, obviamente devengo un salario, pero te lo puedo confirmar que yo esto lo hago, porque esto me gusta. No lo veo como un trabajo porque me levanto todos los días con fe y con esperanza. No hay obstáculo que no venza porque yo lo que veo son los jóvenes y si yo no lucho por el Programa y porque siga hacia adelante, pienso en los cientos y cientos de jóvenes que no tienen esta segunda oportunidad que yo te aseguro que transforma vidas”, expresó Almodóvar, evidentemente emocionada.

El programa es uno residencial e incluye los cursos necesarios para que los participantes completen su cuarto año de escuela superior, ya que desde el 2006 están acreditados por el Consejo de Educación de Puerto Rico, y a la misma vez se les integra talleres de manejo de coraje,  emociones  y conflictos.  Para participar de esta oportunidad los jóvenes deben estar entre las edades de 16 a 18 años, tener aprobado el noveno grado, no tener situaciones en los tribunales y entrar libre y  voluntariamente.

Servicio a la Comunidad en Cabo Rojo

Uno de los componentes adicionales del programa es el servicio comunitario y los jóvenes tienen que hacer un mínimo de 40 horas. Pero para poder integrar todos los componentes de la academia se requiere una movilización de los jóvenes y personal.

En pasados años, según explicó Almodóvar, se han movilizado al Viejo San Juan y hasta la Isla de Culebra y esto a petición de los mismos participantes que le expresaron que nunca habían visto la playa o que querían darle de comer a las palomas.

Este año, a petición del alcalde Roberto Ramírez Kurtz, realizarán el servicio comunitario en el Municipio de Cabo Rojo donde impactarán 12 escuelas, uniéndose al llamado del programa “Esta es mi Escuela” para acondicionar los planteles escolares ante el inicio del año escolar próximo.

Del 1 al 5 de agosto, 220 jóvenes y alrededor de 104 empleados estarán pernoctando en Cabo Rojo para realizar estas labores y ya a eso de las 4:30 de la mañana estarán realizando sus rutinas de ejercicios como lo hacen diariamente el Fuerte Allen de Juana Díaz.

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