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Jurado llora en juicio contra el veterano acusado de asesinar a enfermera sabaneña

Por Daileen Joan Rodríguez  / La Isla Oeste

Mayagüez. A casi un año del asesinato de la enfermera sabaneña Maritza Rodríguez Morales, el presunto autor del crimen, Guillermo Cummings Irizarry, sostiene declararse no culpable del crimen que se le imputa junto a su hijo Guillermo Cummings Vélez y su nuera Yamaris Lugo Rivera, co-acusados de asesinato y destrucción de prueba.

El viudo de la enfermera asesinada en mayo de 2017 en la casa de Cummings Irizarry en Sabana Grande, fue el primero en sentarse en la silla de testigos a declarar ante el Jurado que ve el juicio contra el veterano, en la sala de la jueza Legna Gonzalez García, en Mayagüez.

Carlos Comas Berrocales, revivió el lunes en la tarde la tragedia que le arrebató al amor de su vida, cuando el Ministerio Público –representado por los fiscales Omar Manfredy y José Arocho- pidió al testigo que identificara a su esposa en una serie de fotos que la mostraban según fue hallado su cadáver en un río en el barrio Bajuras de Hormigueros, por la carretera PR-114.

Por unos instantes el viudo contempló la imagen en sus manos y luego estalló en llanto, al tiempo en que decía “es Maritza”.

Minutos antes Comas Berrocales narraba cómo el día 9 de mayo Maritza desapareció, pues la llamaba y no respondía al teléfono. Narró todas las llamadas que hizo a diferentes personas para dar con su paradero, incluso llamó al propio Cummings Irizarry, porque este había sido el último paciente a su cuidado aquel día. Recordó cómo el acusado le dijo con voz “clara y tranquila” que ella se había ido para la universidad donde estudiaba de noche. Entonces, tras confirmar que no estaba allá, dijo que acudió a la policía para radicar una querella de persona desaparecida, hasta enterarse al día siguiente de que la habían asesinado y tirado por un río.

Los fiscales pasaron prueba mediante fotos ante el Jurado, del estado del cadáver hallado entre piedras y ramas por personal de OMME de Hormigueros y voluntarios de rescate.

Al menos dos mujeres del jurado lloraban a lágrima viva, luego de escuchar las declaraciones de Comas Berrocales, que dieron al tino con la manera en que Maritza le había abierto las puertas a Cummings Irizarry para que entrara a su vida mas allá de ser un paciente, dentro de su círculo de amistades en la iglesia a la que asistían en Sabana Grande.

Según trascendió, hacía un año que  Cummings Irizarry asistía a la Iglesia de Dios Pentecostal en Sabana Grande, que dirige la pastora  Lilliam Rivera González. Había sido llevado por la propia Maritza un día de Padres, “porque él quería buscar de Dios”, narró Rivera González.

La pastora declaró en sala, que ese 9 de mayo, el culto no se dio en el templo como acostumbrado, sino en casa de un feligrés. Esa noche –dijo- vio en su celular una llamada de Cummings Irizarry, quien le manifestó posteriormente que había ido al templo con su hijo “Guillito” (hoy co-acusado del crimen que confesó), pero como estaba cerrado, se fueron. Para entonces ya Cummings Vélez y su esposa Yamaris habrían cometido el crimen.

La pastora dijo que esa noche, después de haber hablado con Cummings Irizarry por teléfono, fue hasta su casa, desconociendo que horas antes Maritza había luchado por su vida, allí, en la habitación del veterano, siendo estrangulada por Cummings junior.

“Fuimos a casa de Cummings para llevarle una “manito de guineos”, dijo, destacando que el gesto fue parte de su misión de ayuda social.

La pastora dijo que al llegar se quedó en el carro y fue su esposo quien se bajó a entregar los guineos a Cummings padre, mientras el hijo se le acercó a la ventana del carro para hablarle -cosa que nunca pasaba. Dijo que entonces Cummings hijo le manifestó que se sentía enfermo y que venía del hospital. Dijo que los notó a ambos raros, pero aun así oró con ellos por su salud y luego se fueron sin sospechar más.

Fue el hermano de la víctima, Miguel Rodríguez Morales, quien al otro día se enteró que había hallado un cuerpo en el río y cuando se personó al lugar tuvo que identificar el cadáver de su hermana.

Estos tres testigos son parte de la primera ronda del desfile de prueba testifical que presenta el Ministerio Público en el juicio que continúa este martes a las 10:00 am en la sala 203 del Tribunal de Mayagüez.

En el listado de testigo figuran cerca de 18 personas, incluidos los dos co-acusados, además de otra prueba que incluye documentos, 467 fotos, entre otras cosas.

Cummings Irizarry es representado por el licenciado Carlos Vera Muñoz, quien no hizo preguntas ni al esposo de la víctima ni al hermano. Solo preguntó a la pastora si cuando intercambió palabra con el hijo de Cummings la noche del 9 de mayo desde la ventana de su auto frente a la residencia en Sabana Grande, este se mostraba arrepentido o estaba llorando. La pastora respondió que no.

La Defensa plantea que Cummings Irrizarry no es el autor del asesinato y que más adelante se verá en la prueba a desfilar.

Entretanto el viudo reitera que su corazón ha perdonado.

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laislaoeste@gmail.com

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