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La erosión costera; riesgo potencial en la Isla

El Capitolio. La directora de la Red de Playas de Puerto Rico y el Caribe, Maritza Barreto Orta, destacó la necesidad de incluir en una legislación que se cuece en el senado -relacionada al cambio climático- objetivos y estrategias detalladas para la adaptación de agua, sistemas marinos y zonas costeras.

Además, que se incluya como estrategia concreta el mandato de insertar en los Planes territoriales de los municipios, estrategias para manejar los efectos variados del cambio climático, adaptación y mitigación de estos eventos, entre otras recomendaciones.

Así trascendió en vistas públicas sobre el Proyecto del Senado 773 de la autoría del senador Larry Seilhamer que establece la política pública del Gobierno de Puerto Rico con relación al cambio climático y los procesos de mitigación y adaptación por sectores. La medida también ordena la aprobación de un Plan de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático y crear el Comité de Expertos sobre Cambio Climático y la Comisión Conjunta sobre Mitigación y Adaptación al Cambio Climático de la Asamblea Legislativa, entre otras cosas.

En estudio realizado por la geóloga -con el apoyo de los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Rio Piedras- identificaron que a partir del 2012, hubo un aumento de erosión de alta a severa en secciones de las costas en los municipios de Rincón (en el barrio Córcega) y Añasco. A estos se suman Loíza (Parcelas Suarez, Villas del Mar, Villa Cristiana), Luquillo (Fortuna), Humacao (Punta Santiago).

Como consecuencia, se identificó que varias playas perdieron extensión y elevación de playas, y sufrieron importante pérdida de infraestructura como lo son las carreteras, residencias, escuelas, hoteles, postes, entre otras. “Para nosotros fue sumamente impactante visitar varias de las playas con historial de erosión, y observar los daños producidos por el paso del huracán María”, sostuvo Barreto Orta.

“Lo preocupante es que continuaremos identificando este evento de erosión en secciones de la costa de los municipios de Loíza, Arroyo, San Juan, Dorado, Rincón, Aguada y Humacao para el 2017”, enfatizó.

Aval a la medida condicionado a una política pública sólida

En su ponencia ante la Comisión senatorial de Salud Ambiental y Recursos Naturales del Senado -que preside el senador Carlos Rodríguez Mateo- Barreto Orta apoyó la medida “ya que el mismo busca atender y buscar soluciones a las preocupaciones y problemas generados por los impactos negativos de las manifestaciones del cambio climático que ya se identifican en Puerto Rico”, señaló la geóloga marina, especialista en playas, catedrática de la Escuela Graduada de Planificación del Recinto de Rio Piedras de la Universidad de Puerto Rico.

Sin embargo, indicó que el P del S 773 presenta varios componentes que deben ser atendidos, reevaluados y enmendados “para que esta herramienta de política pública sea más sólida y eficiente”.

Seilhamer Rodríguez señaló que “este proyecto establece unas guías pero eso le corresponde elaborarlo a los expertos en la materia. Por eso es que estamos abiertos a las enmiendas”.

“Deben incluir la erosión costera entre las prioridades”

La doctora Barreto Orta reseñó que en el informe del Puerto Rico Hazard Mitigation Plan del Gobierno de Puerto Rico en su revisión del 2016, en el capítulo 2, sección 2.1.2 sobre inventario y evaluación de los riesgos potenciales que pueden afectar a Puerto Rico no incluye la erosión costera como riesgo potencial en la Isla.

“Este hallazgo es sumamente preocupante al identificar que la erosión costera no ha sido incluida dentro de las prioridades que atiende el instrumento de planificación de riesgos que ha usado el Gobierno de Puerto Rico para identificar la vulnerabilidad del territorio, sus propiedades, infraestructura y población. Aun en la sección de Cambio Climático y Calentamiento Planetario donde incluye los efectos sobre las manifestaciones del Cambio Climático como peligro de la población de Puerto Rico no aparece el componente de erosión costera como parte del mismo”, insistió.

El presidente de la Comisión, Rodríguez Mateo señaló que “lo que se pretende a través de estas vistas públicas es que el producto final de este proyecto de ley sea uno que atienda de manera efectiva el cambio climático en la Isla”.

Por su parte, el Dr. Pablo Méndez Lázaro, Profesor y Coordinador del programa de Maestría en el Departamento de Salud Ambiental de la Universidad de Puerto Rico, Escuela Graduada de Salud Pública, Recinto de Ciencias Médicas, ve este proyecto como una oportunidad, para tomar acción y fortalecer Alianzas, pero, sin embargo “no pude leer en el documento citas con impactos precisos en Puerto Rico como: cuantiosas pérdidas económicas por el aumento del nivel del mar, sequias, inundaciones, mortalidad e impactos en la salud pública” dijo el profesor. Un estudio realizado por US Global Change Research Program 2016 evidencia que la amenaza climática por excelencia en términos económicos son las inundaciones. No obstante la amenaza número 1 en términos de impacto a la Salud Pública y Mortalidad son las altas temperaturas. Un estudio que Méndez Lázaro publicó en 2017 titulado “Climate change, heat and mortality in the tropical urban area of San Juan, Puerto Rico” evidencia que la mortalidad en la zona metro se triplica en pacientes con enfermedades crónicas (hipertensión, diabetes, cerebrovasculares, cardiacas) cuando las temperaturas en verano se mantienen por encima de los 90%.

El doctor Méndez Lázaro recomienda que en vías de poder afrontar las amenazas del cambio climático y de adaptarnos a los episodios extremos se debe fomentar en Puerto Rico: un consumo responsable de los recursos, respeto por el medio ambiente, solidaridad de cada individuo hacia los demás, disciplina para usar solo lo que necesitamos, responsabilidad para utilizar correctamente hoy los recursos disponibles y sabiduría para utilizar tecnología.

Por su parte, Rafael Méndez Tejeda, catedrático de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Carolina y director del Laboratorio de Investigación en Ciencias Atmosféricas y quien lleva más de 20 años investigando sobre temas relacionados con Cambio Climático,  entiende que la pieza legislativa se centra mayormente en la adaptación y en la mitigación pero cree que es de “vital importancia fortalecer la resiliencia, ya que los huracanes Irma y María nos han demostrado que en gran medida nuestro talón de Aquiles en estos eventos ha sido la Resiliencia; es decir la capacidad de recuperarnos”.

Según Méndez Tejeda, “la contribución de Puerto Rico al calentamiento global y por consiguiente al Cambio Climático es muy baja si lo miramos como la pequeña Isla que somos. Sin embargo si lo miramos por habitante nuestro aporte es de los mayores en el mundo. Cada uno de nosotros aportamos 230% más que el promedio por habitante a nivel mundial y comparado con nuestros hermanos latinoamericanos contaminamos más que 333% que cada habitante de América Latina y el Caribe”.

En la ponencia de Méndez Tejeda, se establece que la mayor fuente de contaminación en la Isla es el sector energético, la AEE quema alrededor de 33 millones de barriles de combustible al año, y Puerto Rico en general consume 150,000 barriles de petróleo diarios, este consumo alcanzó su máximo en el año 2004, cuando consumíamos 234,000 barriles de petróleo diarios (fuente www.indexmundi.com).

laislaoeste@gmail.com

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