La seguridad que brinda el salón de clases

Por Ada García Montes / Senadora Distrito de Mayagüez y Presidenta de la Comisión de Educación del Senado 

Recientemente, regresé al salón de clases para reencontrarme como algunos de mis alumnos de baile. A través de mi vida me desempeñé como bailarina, maestra, abogada y ahora como senadora del Distrito de Mayagüez. Todos los puestos ocupados me llenan de gran satisfacción, sin embargo, el magisterio me apasiona.  Como senadora el magisterio toma un rol diferente ya que los legisladores tenemos el poder, mediante la creación de legislación, de ofrecer y garantizar mejores oportunidades a la comunidad escolar.

En mi regreso al salón de clases noté con detenimiento como ese espacio se convierte en el lugar de aprendizaje, de compartir y sobre todo de vivir experiencias que sentarán la base del futuro de cada estudiante. Allí se viven retos que incluyen los académicos y otros propios de la etapa así como la interacción y la socialización entre estudiantes. A pesar de que provienen de diferentes entornos y clases sociales para ellos el discrimen es cosa del libro de texto.

Para otros, el salón de clases es el lugar donde se les atiende con respeto, donde están alejados de la violencia y la pobreza. La seguridad que brinda el salón de clases es inimaginable.  Ese día, recordé las vicisitudes que como maestra enfrenté que incluyeron falta de materiales y problemas de infraestructura en la planta física. Cada inicio de año, con mi dinero, compraba la pintura y los materiales  para poner al día el salón y así los estudiantes tuvieran un espacio bonito lleno de alegría y de amor.

Es una lástima que todavía los funcionarios de gobierno prefieran adelantar agendas político partidistas en vez de una agenda que fortalezca la calidad de la enseñanza que se imparte. Que doten al departamento con una estructura organizacional y física de prestigio. Todos debemos aspirar a que las escuelas sean el espacio perfecto para que los niños reciban el pan de la enseñanza.

Cuando los líderes del país entiendan y valoren que la educación es la base para el desarrollo de un pueblo en todos sus renglones, ese día comenzarán los cambios trascendentales que aspiran los puertorriqueños.  El día en el que el salón de clases se aleje de fallas como falta de pintura, aires acondicionados, pupitres y otros, comenzará la transformación de la educación en la isla.

Desde que inicié mi rol como senadora se los retos que viven los maestros porque salí de un salón de clases.  Por ello, luché para que hoy día, Carrera Magisterial sea Ley. También, logré la aprobación de un proyecto que devuelve al salón las clases de bellas artes como parte del currículo regular, entre otras gestiones realizadas en beneficio de la educación. Este es mi norte y tengan la seguridad que seguiré luchando y trabajando por lograr mejores recursos para la comunidad escolar.

Cada vez que tenga la oportunidad, regresaré al salón de clases, con mis niños de baile, para motivarlos a continuar y recordarles que en la vida todo es posible. Así recordaré la seguridad que brinda el salón a cientos de estudiantes.

Sobre Ada García Montes: Posee un Bachillerato en Educación Secundaria de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras y un Juris Doctor de la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Ponce. Actualmente es Abogada Notaria admitida por el Tribunal Supremo de Puerto Rico en el año 2018. Antes de ejercer como abogada, laboró 12 años como maestra en el Departamento de Educación. Fue profesora en el Centro de Adiestramiento y Bellas Artes (C.A.B.A.) en la Base Ramey, Aguadilla. Como docente fue seleccionada en 3 ocasiones como Maestra de Excelencia y reconocida como Dama Distinguida de PR en el Colegio de Abogados. Fue electa como senadora del Distrito de Mayagüez en las elecciones generales de 2020. Es presidenta de la Comisión de Educación, Turismo y Cultura.

Un comentario

  1. Las palabras son bonitas. El pasado fue bueno en el sistema educativo de PR.pero hace ya muchos años,quizás 30 o 25 años ya eso no existe. Hay que haber estado ahí para ver cómo se deterioro la educación puertorriqueña a la par con la sociddad. Hace tiempo mucho de los maestros no planes diarios hacen ni actividades educativas ni les importa nada que no sea el día de pavo. Por otro lado la sombra que Arroyo la familia con la pérdida de valores se hace muy nogable. Los estudiantes van a la escuela a vacilar, no cumple con las tareas y a nadie le importa. Los padres siempre quieren mandar en la escuela. El director escolar es un parapeto del sistdma. Ya nada es igual Ada. Sólo hipocresía y palabras bonitas. Es todo. Esto no va para mi fin lugar. Le robaron la fortuna más grande a este puebloAda, la educacion. Acaso no ha visto usted cuantas escuelas en Mayaguez son ocupadas por caballos en lugares donde iban niños a aprender. Eso a nadie le importa. Otras escuelas de las han entregado a los PN P por un dólar a para colegios de ricos. Esto no va a ni fin a parte.

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