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Nos raptan como a Proserpina

Por Susan M. Olivera

¡Hay esculturas y HAY esculturas! Muchas destacan un periodo o un estilo dentro de la historia en general, pero algunas se destacan en la mente del espectador con fascinación. Este es el caso de la artista mayagüezana Emilse Vega y la escultura El Rapto de Proserpina de Gianlorenzo Bernini.

Vega tradujo el lenguaje utilizado por Bernini en el mármol a óleo sobre lienzo. La obra mide 24 pulgadas de ancho por 30 pulgadas de largo y nos muestra una de las secciones más destacadas en la escultura de Bernini, las manos del dios Pluto agarrando a Proserpina por su muslo y cintura.

La artista, cuya especialización es en pintura realista al óleo, le brinda un aspecto más inmediato a esta escena, el uso de las distintas tonalidades de color y el claro-oscuro nos permite ver la fuerza en las manos de Pluto, como los dedos se hunden en la piel de la fémina y a su vez como ella se retuerce destacando un gran sabor barroco con un giro moderno.

La pieza es parte de una colección llamada SPF 15 (expuesta recientemente en el Museo de las Américas en San Juan) y presenta un detalle particular; Vega en vez de pintar el traje que cae del cuerpo de Proserpina, perfila una toalla de playa que sigue el diseño de la bandera de Estados Unidos en blanco y negro. Podríamos pensar que se trata de algún tipo de crítica, pero la artista expresó que solo quería representar su escultura favorita en pintura, que la toalla es una que casualmente tenía en su casa.

Aunque para Emilse su obra solo sea un medio de representar algo bello, casualmente la representación en blanco y negro de la bandera estadounidense tiene varios significados; uno de estos es representar la recesión económica que atraviesa la nación, un llamado al cambio y libertad de expresión, una representación visual de angustia. La misma angustia fue representada visualmente en el viejo San Juan este pasado julio cuando la icónica bandera de Puerto Rico de la calle San José amaneció pintada de blanco y negro; el mensaje es claro, la mono estrellada está de luto.

Tomando en contexto nuestra realidad socio-económica, podríamos ver a Puerto Rico como Proserpina, la bandera estadounidense como un recordatorio de nuestro status de colonia, el que fue señalado contundentemente en el tribunal supremo de Estados Unidos.

De la misma manera en que Pluto agarra con fuerza a Proserpina en contra de su voluntad, a nosotros se nos priva de una mejor economía gracias a las leyes de cabotaje que nos raptan libertad económica. Para la autora es una obra llana, pero para nosotros los espectadores, brinda un sinnúmero de posibilidades de expresión ante nuestra situación actual de ser espectadores de nuestro propio rapto.

La autora es artista plástica,  destacada en pintura. Estudia artes plásticas y teoría del arte en el Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico.

 

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laislaoeste@gmail.com

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