Skip to content

Quebradeños de Cabo Rojo aún viven en “boca de lobo”

Por Daileen Joan Rodríguez / Para La Isla Oeste

Cabo Rojo. Lámparas y velas, no hay de otra. A cuatro meses y medio del paso del huracán María, la situación ya es insostenible para quienes permanecen a oscuras.

No solo levantan letanías en torno a la precaria calidad de vida que sufren teniendo que gastar dinero para suplirse de hielo, comidas preparadas y combustible para sus plantas generadoras de energía -en un intento por mantener la salud a flote- sino que viven “dentro de una boca de lobo” durante las noches a oscuras. Esto, evidentemente ha puesto en jaque la seguridad de sus vidas y propiedades.

Es el caso de la comunidad Las Quebradas en la carretera 310, entre San Germán y Cabo Rojo, donde más de medio centenar de familias urgen el pronto restablecimiento de la energía eléctrica. Según Eliza Rodríguez, optó por irse a dormir a casa de una vecina amiga desde que comenzó a percatarse de que en su patio empezaron a merodear personas ajenas a su residencia.

“En este barrio Las Quebradas, de noche se meten varias personas a hacer fechorías. Halan las ventanas, tiran piedras. A mí me han roto dos cerraduras y yo soy una persona sola. Esto es como una boca de lobo”, expresó la residente.

Por su parte, Jacqueline Matos, dice no poder acostumbrarse a esta nueva realidad. “Es bien difícil… no hay manera”, dijo, señalando que el peligro al que se expone su familia también viene atado a la oscuridad en las noches. “Ya rompieron una guagua, no es fácil sin luz”. La residente recordó además el viacrucis que vive cada vez que tiene que buscar cómo conectar la máquina de terapia respiratoria para su hijo asmático.

Por su parte, Edison Santana, de 50 años, asegura que en repetidas ocasiones y por conducto de varios vecinos, se han llevado las quejas ante las autoridades concernientes sin obtener resultados para una pronta recuperación de energía. En su caso –dijo- “gastamos mucho dinero comprando hielo para mantener los medicamentos”.

Los residentes dijeron que como la energía eléctrica les llega a través de una línea de postes que atraviesan un monte, cada vez que las condiciones del tiempo se agravan, esta comunidad sufre de intermitencias porque las líneas se ven afectadas con el movimiento de la arboleda.

Recientemente las autoridades les notificaron que el plan de restablecimiento contempla conectar a la comunidad mediante un proyecto que persigue instalar un nuevo sistema que no provenga del monte para evitar futuras intermitencias o suspensión del servicio.

“Ellos van a tirar (cables) desde la cantera, donde consiguieron el poste primario, tirarán otro poste en la carretera y de ahí darnos las luz hasta allá arriba”, explicó Santana. Empero, aparentemente FEMA no ha facilitado el inicio de los trabajos.

“Ya el Cuerpo de Ingenieros aprobó el proyecto. Dicen –no lo hemos confirmado- que la Autoridad de Energía le pagó ya los trabajos. Hay un compromiso de comenzar este miércoles (hoy), pero ese embuste nos lo han dicho ya varias veces. Ya ha pasado mucho tiempo, es demasiado, es mucho. Todas las semanas nos dicen que vienen tal día, pero nunca llegan”, expresó Miguel Rosado, el propietario de la Hacienda Tres Casas y exhotelero en Las Salinas de Cabo Rojo.

Según la gráfica que muestra la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) en su página sobre los trabajos para el restablecimiento del servicio, esta semana las brigadas estarán trabajando en el barrio Ballajá (del 29 de enero hasta hoy miércoles 31) y en la Bajura (del 1 al 4 de febrero). Luego pasarán al Deportivo en Joyuda (del 5 al 7 de febrero) y a Monte Grande (del 8 al 18 de febrero). Este último barrio colinda con Las Quebradas, por lo que se supone que para esta fecha se tengan noticias del estatus para la reconexión de estos residentes.

Santos Jorge Ortiz Rodríguez, un policía retirado de Cabo Rojo, asegura que ha gastado en cuatro meses y medio sobre $500 para mantener  una planta eléctrica encendida por espacio de cuatro a cinco horas diarias, toda vez que los medicamentos de su esposa –que padece de diabetes- necesitan refrigerarse. Por esto –dijo- ha tenido que dejar de comprar algunos medicamentos y otras cosas, para poder “cuadrar la caja” de las finanzas en su hogar.

Wilma Ramos y Héctor Colón vieron caer una enorme piedra a la entrada de su residencia, por lo que aprovecharon para solicitar también por este medio que se arregle la carretera que resultó afectada con un enorme cráter que dejó el impacto del peñón a su caída.

Ciudadanos de esta comunidad limpiaron la carretera 310 tras el paso del ciclón hasta el tramo de una cantera que ubica en la zona, debido a que no tenían otra salida.

Una situación similar la sufren los residentes del sector Continuación Esperanza en el barrio Ancones y Rabo Buey en San Germán.

“Ya se cumplieron cuatro meses y mi mamá y otros vecinos sin electricidad. Ella tiene 89 años y otros vecinos de la tercera edad enfermos con diálisis, necesitan alimentos especiales y no pueden consumirlos por falta de refrigeración”, dijo en declaraciones escritas Doris Acosta, quien explicó que en esta comunidad ya pusieron postes pero que todavía están sin energía.

Según la AEE en la gráfica para San Germán, en el barrio Ancones las brigadas estarán del 3 al 16 de febrero.

Vea el progreso de los trabajos de la AEE por pueblos en la zona oeste:

Avatar

laislaoeste@gmail.com

1 Comment »

  1. Las Quebradas siempre ha tenido el problema de solo soplar el viento y la energía se vá. Es un abuso que se hayan olvidado de este sector a 4 meses del paso del huracán donde viven muchas personas mayores enfermasy niños. Que hagan lo pertinente para que al fin puedan ver la luz! La AEE no ha hecho nada por ayudarlos, en cuanto a Monte Grande la mayoría está energizado…

Leave a Reply

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

error: Content is protected !!
%d bloggers like this: