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Urge el desalojo y estudios actualizados en falla de San Sebastián

carretera 446 en San Sebastian Archivo 2016 © One Red Media

Alrededor de cinco residencias afectadas permanecen sin expropiar por las agencias estatales designadas a manejar este estado de emergencia

Por Luis D. Alfaro Pérez

San Sebastián. Emplear medidas preventivas es clave para evitar desastres en las comunidades puertorriqueñas más vulnerables. La ausencia de estas estrategias es la incertidumbre que arropa, desde el 2014, a una decena de residentes en San Sebastián.

Mientras que algunos se mudarán pronto a sus hogares nuevos, gracias al Programa de Reparación, Recuperación y Reubicación de Viviendas, continúa la urgencia de desalojar las residencias próximas al kilómetro 2.0, de la Carretera 446, ante la inacción de las agencias gubernamentales.

“Quedan alrededor de cinco familias que todavía se están viendo afectadas”

– Félix Avilés Hernández, director de OMMEAD San Sebastián.
Archivo 2018 / Foto Daileen Joan Rodríguez

“Quedan alrededor de cinco familias que todavía se están viendo afectadas. En su totalidad, esa situación no ha sido atendida por el gobierno central”, afirmó Félix Avilés Hernández, director de la Oficina Municipal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres de San Sebastián (OMMEAD-SS), a La Isla Oeste.

El área circundante a lo que ingenieros del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) han descrito como una “zona de alto riesgo” lleva produciendo deslizamientos de tierra desde el 2007. Luego, el deterioro del tramo llevó a que se declarara un Estado de Emergencia por medio de la Orden Ejecutiva OE-2014-48, y a que se designara al Departamento de Vivienda, así como a la entonces Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres y al DTOP, como las agencias responsables de atender la situación.

Precisamente, la inacción de estas agencias ha provocado una incertidumbre acrecentada en la comunidad. La mayoría de los residentes aún no ha recibido la cantidad de dinero tasada por Vivienda para expropiar sus residencias, afirmó el director de la OMMEAD-SS.

Asimismo, Avilés Hernández dice que tanto el Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD) como el DTOP han “brillado por su ausencia” en respuesta a las condiciones que enfrenta esta comunidad. Como consecuencia, la carretera fue clausurada en 2015 y, luego, fue reabierta cuatro años después por esfuerzos del Municipio, dado que las comunidades adyacentes se componen, principalmente, de personas mayores que necesitan un tramo accesible para que se atiendan sus emergencias médicas, y cualquier desastre, a tiempo.

El funcionario asegura que la Autoridad de Carreteras aún no se ha comunicado con la OMMEAD-SS para diseñar un tramo alterno, alejado de la zona afectada, que conecte las comunidades circundantes de Robles, Guatemala, Rincón y Planas.

“Manejo de Emergencias Estatal fue quien asumió la jurisdicción referente a esa falla geológica. Sí, hubo una personas que se removieron. Otros, todavía faltan y también el deterioro del tiempo. […] El movimiento de las agencias ha sido un poco lento referente a eso. En su totalidad, no ha sido atendido por el Departamento de Vivienda”, explicó el ingeniero.

La Oficina Municipal refirió, en marzo de 2020, alrededor de 8 certificaciones al Departamento de Vivienda que constataron la inhabitabilidad de las residencias ante daños que se agravaron durante la serie de movimientos sísmicos que abatieron a Puerto Rico en enero del 2020.

“[La residencia] tiene grietas que le ocasionaron daño a la estructura de la misma y esta no está habitable, ya que durante el presente mes se han estado registrando en nuestra isla movimientos sísmicos los cuales le han causado mucho más daño a la residencia”, reza una de las certificaciones emitidas por la OMMEAD-SS.

Hasta hoy, Vivienda no ha respondido de manera conclusiva a la correspondencia del Municipio.

La urgencia de estudios actualizados

Víctor Huérfano Moreno, director interino de la Red Sísmica de Puerto Rico (RSPR).
Archivo © One Red Media

Según el Estudio Geológico de los Estados Unidos (USGS, en inglés), hay un sinnúmero de factores que contribuyen a que ocurra un deslizamiento de tierra. Entre ellos: la saturación de agua en el suelo, pendientes escarpadas, erosión, sismos y actividades humanas, tales como las excavaciones, drenajes de pavimento, sistemas de riego y pozos sépticos.

Sin embargo, para precisar el origen de un desplazamiento y trazar un plan de mitigación, es necesario que un geólogo o ingeniero certificado realice estudios de estabilidad de taludes y otros tipos de investigaciones geológicas. Incluso, ante un deterioro excesivo en un hogar, la mejor medida preventiva es el desalojo de los residentes. Así lo afirmó Víctor Huérfano Moreno, director interino de la Red Sísmica de Puerto Rico (RSPR).

“Cuando está la seguridad comprometida, indudablemente, hay que tomar acción. […] Si un hogar ha sufrido grietas, está comprometido, estructuralmente débil, no hay razón por la cual no se tome acción para que esa estructura esté inhabitada”, detalló Huérfano Moreno a La Isla Oeste.

Según el Mapa de Susceptibilidad a Deslizamientos de Tierra Desencadenados por Precipitación Intensa en Puerto Rico, preparado por el USGS, un 20, 9 y 1 por ciento de las áreas estudiadas se sitúan en zonas de alta, muy alta y extremadamente alta susceptibilidad a deslizamientos, en condiciones pluviales excepcionales, respectivamente.

En el caso del área afectada, en San Sebastián, se encuentra entre zonas de “alto” y “muy alto” riesgo.

Ilustración de la susceptibilidad a deslizamientos de tierra en el kilómetro 2.0, Carretera 446 en San Sebastián, según el USGS

“Si ya se ha visto que esa zona tiene esa susceptibilidad, hay que monitorearla. Hay que saber si se está moviendo, cuál es la razón del movimiento. […] Si eso presenta algún riesgo a la población, pues entonces, las autoridades tendrán que tomar acción”, especificó el doctor en Oceanografía Física.

Un problema que enfrentan las comunidades vulnerables, según el director de la RSPR, es que la isla no cuenta con su propio servicio geológico y depende del USGS para realizar estudios geológicos detallados que faciliten la planificación y desarrollo de política pública.

Por su parte, la USGS recomienda las siguientes medidas preventivas para mitigar los daños ocasionados por deslizamientos:

● Evitar hacer cortes en terrenos con pendientes escarpadas.
● No construir en zonas propensas a deslizamientos y consultar con un profesional.
● Use desagües y alcantarillas para dirigir el agua lejos de las pendientes y áreas
propensas a deslizamientos de tierra.
● Evitar la deforestación e incrementar la siembra de árboles en pendientes.

Los estudios actualizados, respecto a los deslizamientos en Puerto Rico, se volvieron más rigurosos a partir del 1985, cuando 127 personas perdieron sus vidas a causa de un derrumbe de tierra en el Barrio Mameyes de Ponce, provocado por las inundaciones históricas que desató la tormenta tropical Isabel en aquella comunidad construida, principalmente, sobre terrenos escarpados.

Aunque ingenieros del DTOP recomendaron, en 2016, que se desalojen a todos los residentes y que se demuelen las estructuras según queden vacantes, a fin de “prevenir la invasión y ocupación por otros, reanudando la cadena de riesgo de vida humana”, actualmente existe un listado de un hogar a la venta en el kilómetro 2.0 de la Carretera 446.

La oferta se publicó en línea en septiembre de 2021, y se describe como una “oportunidad increíble para invertir”. Aunque menciona que el área es propensa a inundaciones, no hay detalle alguno sobre los deslizamientos constantes en la Carretera 446.

Tanto Huérfano Moreno como el director de la OMMEAD-SS coincidieron en que hace falta una intervención inmediata para desalojar a los residentes.

“Está bien lento el proceso”, dijo Avilés Hernández. “Ya es hora que ya eso se hubiera solucionado en su totalidad”, acotó. “Necesitamos que (la Autoridad de) Carreteras tome acción”, agregó, destacando que “se puede expandir más hacia la izquierda para salirnos un poco más de la falla”, puntualizó el funcionario con 18 años en el servicio público.

La actualización de los estudios en el área, aunque esencial, debe caer en segunda plana ante la seguridad de los residentes. Sobre todo, la categorización definitiva de una falla requiere investigaciones rigurosas, pues, los deslizamientos de tierra pueden tener su origen en otros factores.

La Isla Oeste se comunicó con el DTOP para obtener una copia de los estudios más actualizados del área y auscultar sus recomendaciones al Municipio de San Sebastián, pero al cierre de esta edición, no ha recibido una respuesta.

Luis D. Alfaro Pérez
Periodista at (Freelance) | + posts

Periodista independiente. Egresado de la UPR-RP con un B.A. en Escritura Creativa y Comunicación Audiovisual. Miembro de la Society of Professional Journalists y el Instituto de Formación Periodística del CPI.

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