La Isla Oeste

UTILITARIO: ¿Cúales son tus expectativas en una entrevista de trabajo?

Clima emocional entre candidato y entrevistador.

Por Wendaly Barbosa Ramos

Seguro que en más de una ocasión te has encontrado con un “post” en el que te hablan de consejos y recomendaciones para encarar de manera exitosa una entrevista de trabajo. Sin embargo, ¿cuántos “posts” has leído sobre cúales son tus expectativas como candidato a una posición de empleo desde el punto de vista de cómo se debe llevar a cabo el proceso?

Muy pocos, ¿verdad? Pues bien, en esta ocasión nos enfocaremos concretamente en esta labor.  El entrevistador asume un rol determinante en los procesos de selección laboral, pues es quien tiene contacto directo con los candidatos y puede valorar en primera persona cuáles reúnen las habilidades, tanto técnicas como humanas, para ocupar la plaza de empleo que debe ser cubierta.

A menudo son los propios integrantes del departamento de Recursos Humanos quienes se encargan de ello. Sin embargo, otras veces esta decisiva labor recae en directores de departamentos o incluso en los propios gerentes.

Sea como sea, esta persona debe cumplir dos condiciones básicas: tener claridad en lo que se refiere a los criterios de selección y las habilidades del perfil requerido y, a la vez, conocer la empresa y su funcionamiento interno.

Además, es recomendable que la decisión de contratar a un candidato no recaiga sólo en una persona, así sea ésta quien haya realizado las entrevistas. Lo idóneo es que se conforme un comité o grupo y que la decisión sea tomada en consenso.

Desafortunadamente, en la mayoría de los casos no es la realidad, por lo que me han comentado algunas personas y por experiencia propia.  Durante todos mis años de experiencia laboral he pasado por todo tipo de entrevistas, unas muy buenas y otras pésimas.  Cuando menciono las pésimas me refiero a que el entrevistador no se enfoca en los requerimientos de la posición y/o tus experiencias por las cuales tú crees que fuiste llamado para la entrevista. Por ejemplo, el entrevistador (a) se desenfoca totalmente de la entrevista y te hace preguntas que no tienen nada que ver con tu experiencia y/o requisitos del puesto. No van preparados con una lista estructurada de preguntas.  Además, el tono de voz, lenguaje corporal y ritmo es inapropiado e inadecuado.  En otras palabras, no existe profesionalismo, y como candidato te marchas del proceso decepcionado y frustrado.

En otras ocasiones, el proceso va muy bien, enfocado en experiencias, preguntas estructuradas y al final la pregunta de los “64 mil chavitos”:¿Cuáles son tus debilidades?  “La ficha del tranque”; temes mencionar alguna (porque todos tenemos), ya que puede ser tu sentencia de muerte.  Esta es la queja o decepción que sienten muchos entrevistados.  La realidad es que algunos entrevistadores reciben la respuesta asertivamente ya que desean escuchar la sinceridad del entrevistado.  Por otro lado, hay otros que no lo toman de esa manera y luego de la entrevista escriben en el resumé: “Rechazado”. 

Esta pregunta, en mi opinión, es parte del mismo libreto de un Departamento de Recursos Humanos que ya está obsoleto y no debe ser parte de la entrevista.  Existen personas que no saben qué y cómo responder por miedo a ser rechazados.  

Por esta razón, quisiera compartir brevemente con ustedes algunas anécdotas, de las muchas que he experimentado en el entorno laboral, que me han servido para crecer en lo personal y lo profesional. Por ejemplo, siguiendo la línea de lo antes mencionado, el entrevistador me ayudó con la respuesta y me dijo: “Una de mis debilidades es el manejo de tiempo” -y me ofreció un discurso de la importancia del manejo de tiempo.  ¡Excelente! Fuí seleccionada y cuando se coordina la primera reunión, el primero que llegó tarde fue el que me reclutó.  ¡Ironías de la vida!

Por esa razón, insisto en que la pregunta es innecesaria, ya que no mide si la persona es apta o no para la posición. Además, para eso existe el período probatorio, para validar el proceso de selección y si el  comportamiento de la persona es cónsono con los valores, misión, visión y cultura corporativa.

Otra de las experiencias que más me llamó la atención e impactó a nivel profesional la voy a describir por pasos:  Primero, la entrevista fue en un pueblo a una hora de mi residencia.  Segundo, la entrevistadora me dejó esperando 90 minutos.  Tercero, cuando decidió entrevistarme, me miró de arriba hacia abajo y luego me dijo: “Tengo sueño”. No daba crédito a lo ocurrido y me dije: “¿Esto es en serio?”. Sólo tenía mi resumé y para colmo, incompleto ya que sé cuántas páginas tiene y sólo tenía una en sus manos.  Finalmente, la entrevista duró cinco minutos. 

No fui seleccionada, sin embargo, apliqué para la misma compañía, una posición similar a la anterior y la experiencia fue todo lo opuesto.  Me seleccionaron, luego me encuentro con la persona mencionada anteriormente y me dice: “Yo como que te he visto” -me sonreí y le contesté “Sí, usted me entrevistó hace poco y ahora usted va a estar bajo mi supervisión”.  De hecho, la persona que me entrevistó por primera vez, tiene Doctorado en Psicología Industrial/Organizacional. ¿Casualidad, Causalidad o Karma? ¿Qué ustedes creen?

Mis estimados lectores, esto lo que significa es que las personas sufren de “Analfabetismo Emocional”.  Según Valeria Sabater en su artículo “Analfabetismo emocional: cuando a nuestro cerebro le falta corazón”, son muchas las personas que sufren analfabetismo emocional. Son hábiles en el dominio de múltiples competencias, disponen de un sinfín de títulos y maestrías, pero hacen la misma gestión emocional que un niño de tres años. Ese aprendizaje no viene de fábrica y es lo queramos o no, una asignatura pendiente a la que deberíamos dedicar más recursos… Educar en Inteligencia Emocional.

«Tu intelecto puede confundirse, pero tus emociones nunca te mentirán»

-Roger Ebert-

Llevar a cabo una entrevista de empleo no puede delegarse a cualquier persona.  De acuerdo a Raisa Pino en su artículo “Cómo realizar una entrevista de trabajo (para entrevistadores)”, ella señala que previo a toda entrevista, es muy importante definir bien el puesto de trabajo: tanto las funciones del mismo como las competencias, formación y experiencia necesaria. Esto permitirá conocer exactamente qué perfil buscamos, y poder explicar de forma pormenorizada que se espera del trabajador en la entrevista personal.  Pino menciona algunos consejos para ser un buen entrevistador:

  1. Estudiar al candidato. Una vez tengamos definido el puesto de trabajo, es fundamental que estudiemos al candidato. El paso previo a la entrevista es leerse detenidamente el currículum del candidato para así conocer de su perfil profesional. Uno de los errores más graves del personal de Recursos Humanos es realizar una entrevista sin haberse leído previamente el CV (CurriculumVitae) del candidato. Además hoy en día es cada vez más habitual recurrir a LinkedIn para obtener más información profesional sobre el postulante. Cuanta más información tenga el entrevistador sobre el candidato, más enriquecedora será la entrevista.
  2. Preparar las preguntas con antelación. También hay que determinar qué competencias son necesarias para el puesto, para poder así, escoger preguntas que nos lleven a evaluar dichas competencias (p.e. autonomía, trabajo en equipo, etc.). Esto permitirá agilizar la entrevista y evitar posibles silencios incómodos.
  3. Una vez en la entrevista, es importante tranquilizar al candidato. Una forma de hacerlo es preguntándole algo trivial como si ha llegado bien o cómo está.
  4. Adapta la entrevista a cada candidato. No todos los candidatos son iguales, por tanto, ¿Por qué realizar todas las entrevistas de la misma forma? Es aconsejable tener unas preguntas base, pero conviene adaptar el diálogo a cada candidato según se vaya desarrollando la conversación.
  5. Busca incidentes críticos en su conversación. Una vez identificadas las competencias, en la entrevista es el momento de preguntarle por situaciones en las que el candidato hubiese puesto a prueba dichas competencias. Es muy importante conocer qué pensó, qué hizo o cómo se sintió en determinadas situaciones para conocer mejor cómo actúa en contextos similares a los que se podría encontrar en la organización.
  6. Fíjate en la comunicación no verbal. Observa sus gestos, su forma de hablar, su ropa, su puntualidad. Este punto es importante, pues una persona que evita contestar algunas preguntas, que cruza los brazos al hablar, es impuntual o va con la ropa sucia o arrugada, posiblemente no quiera ser contratada.

Luego de estos consejos Pino ofrece algunas posibles preguntas que pueden ayudar al entrevistador a elegir al mejor candidato para el puesto:

  • ¿Cuál ha sido tu mayor logro profesional?
  • ¿Cómo has actuado en aquellas situaciones en las que te has visto involucrado/a de mucha carga de trabajo?
  • ¿Por qué te interesa este puesto de trabajo?
  • ¿Podrías indicarme una situación dónde hayas tenido que afrontar un cambio importante?

Por mi parte, quisiera añadir la siguiente pregunta:

  • ¿Cuál es tú aspiración salarial?

Esta debe ser una de las preguntas que no puede faltar en la entrevista. El candidato debe informar una cifra realista basada en las tasas salariales locales, preparación y experiencia. Por otro lado, si el candidato no desea contestar, entonces, lo más justo sería que el entrevistador le informe cúanto paga la posición. En la mayoría de las ocasiones, como candidato, tenemos la necesidad de que nos hagan la pregunta o conocer el salario, ya que llegamos al proceso con unas expectativas de querer progresar tanto a nivel económico como profesional. No nos engañemos, es una realidad que todo entrevistador debe entender.

Ciertamente, el rol del entrevistador es fundamental. En el artículo ¿Cómo hacer una entrevista de trabajo desde el rol del entrevistador?, enfatiza que el entrevistador asume un rol determinante en los procesos de selección laboral, pues es quien tiene contacto directo con los candidatos y puede valorar en primera persona cuáles reúnen las habilidades, tanto técnicas como humanas, para ocupar la plaza que debe ser cubierta. 

¿Qué hacer? Recomendaciones para la realización de la entrevista personal:

  • Haz una lista de preguntas básicas – Se trata de cuestiones genéricas que te ayudarán a acercarte a cada una de las personas que aspiran a ser contratadas y a recabar información primaria sobre sus perfiles profesionales y su personalidad.
  • Resta tensión a los momentos iniciales – Comienza la entrevista con gestos como un saludo efusivo, una sonrisa, una bienvenida o una conversación corta sobre temas neutrales. Esto tiene dos objetivos: ganarte la confianza de la persona que tienes delante y, además, obtener información sobre sus habilidades humanas.
  • Deja que la entrevista discurra en un tono y un ritmo adecuado – Recuerda que debes conducir a la persona a que conteste lo que quieres saber, pero en ningún caso condicionarla ni presionarla. De hecho, cuanto menos se note tupresencia, mejor será la información que puedas obtener.

Por mi parte, quisiera ampliar esta lista con el cierre de la entrevista:

  • Retroalimentación – Es bien importante que el entrevistador sea sincero cuando nos menciona que se estarán comunicando lo antes posible si fuimos seleccionados o no, ya sea a través de una llamada o correo electrónico.  Ser empático y solidario ya que nos quedamos esperando sobre la decisión tomada.

Por otro lado, existe la interrogante ¿Qué puedo preguntar en una entrevista laboral?  En el artículo “Doce (12) preguntas para el entrevistador de una entrevista de trabajo”, enfatiza que para formular preguntas en una entrevista laboral al entrevistador, antes nos debemos preparar. No es aconsejable preguntar lo primero que se nos ocurra, sino que tendremos una serie de preguntas previstas, e intentaremos formularlas en el momento adecuado.

Algunas preguntas que le podemos hacer al entrevistador son las siguientes:

  • ¿Podría especificarme los valores de la empresa?
  • ¿Ofrecen adiestramiento para los trabajadores de la empresa?
  • ¿A qué reto importante me podré enfrentar en mi puesto de trabajo?
  • Si soy elegido para el puesto ¿quién sería mi jefe inmediato?
  • ¿Cuáles serían las virtudes y cualidades adecuadas para este puesto de trabajo?
  • ¿Tiene alguna duda sobre mi formación o experiencia profesional que desee que le aclare?
  • ¿Hay posibilidades reales de crecer como profesional dentro de la empresa?
  • ¿Cuál sería el siguiente paso en el proceso de selección?
  • ¿Qué expectativas tiene de la persona que ocupará el cargo ofrecido?

Una entrevista no debe ser un interrogatorio, sino un diálogo. Por tal motivo, el entrevistado también debe realizar algunas preguntas a su entrevistador.  El hecho de formular preguntas puede darnos una apariencia de seguridad e iniciativa que suele gustar a los empleadores. 

Durante la entrevista no será necesario que le hagas todas las preguntas.  Más bien, debes estar atento para elegir el momento adecuado y si aportan a la misma.  Finalmente, agradeces por la oportunidad de ser parte del proceso de selección y enfatiza el interés que tienes por la posición y la compañía.

El entrevistador NO debe olvidar que la entrevista laboral, pese a que tiene unos objetivos concretos, no deja de ser lo que es: un diálogo entre dos o más personas. Cuanto más natural parezca, más elementos tendrás para hacerte una idea del perfil de la persona que tienes delante. ¡OJO!

La autora es escritora con estudios graduados en Psicología Industrial/Organizacional, Profesora universitaria, especialista en adiestramientos, consultora de Desarrollo Organizacional, Recursos Humanos y Conferenciante. Es autora del libro ¿Sabes cómo identificar y manejar a los B.I.T.C.H.? (Bipolares, Inseguros, Traidores, Controladores, Hipócritas). Aquiere el libro aquí.

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