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Vacuna contra la COVID-19: Conoce la logística, distribución y manejo en Puerto Rico

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Las vacunas serían administradas  de manera voluntaria una vez estén disponibles en los centros autorizados por el Departamento de Salud.

“Es momento de volver a la vida como la queríamos, como la conocíamos”

Dra. Iris Cardona Gerena-subsecretaria del Departamento de Salud

Por Daileen Joan Rodríguez

Al tiempo en que el comité asesor sobre la vacuna de COVID-19 en la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA), revisa la solicitud de autorización para el uso de emergencia de la vacuna de Pfizer-BioNTech, este 10 de diciembre, en Puerto Rico se dan los pasos para dar inicio al proceso de distribución y campaña de orientación y vacunación.

Esta tarea de distribución estará  a cargo de la Guardia Nacional de Puerto Rico (GNPR) y el Departamento de Salud, basándose en un plan organizado que supone garantizar el arribo de las dosis a nivel isla, su almacenamiento y monitoreo por demanda.

“Debe estar llegando en los próximos días”, dijo el General Miguel Méndez, General de División de la GNPR. “Hay una estrategia de pre posicionamiento a nivel nacional”, acotó, destacando que la GNPR liderará la distribución de la vacuna desde su arribo a la isla hasta la distribución final en los 225 centros de salud, que incluirían unos 65 hospitales, Centros 330 y demás Centros de Cuidado Prolongado.  

Sus expresiones se dieron en una videoconferencia de prensa, en la que participaron también la Dra. Antonia Novello-Portavoz de la Coalición de Inmunización y Promoción de la Salud –VOCES y la Dra. Iris Cardona Gerena-subsecretaria del Departamento de Salud, quienes ante la desinformación que impera en las redes sociales sobre la nueva vacuna y sus implicaciones, aclararon dudas imperiosas sobre el tema.

Se llevarán a cabo tres fases de vacunación, según las prioridades en la población vulnerable.

El General Méndez aclaró que las vacunas no serán distribuidas a ninguna institución de salud sin que el Departamento de Salud lo autorice. “No habrán vacunas en la calle a destiempo”, acotó el oficial de la GNPR, afirmando que no habrá almacenes con la vacuna disponible alrededor de la isla, mas allá de los autorizados por el gobierno central.

Según el plan de distribución, de 8 a 10 sitios en diferentes municipios estarían recibiendo el suministro de vacunas en una operación que conlleva varias semanas. La GNPR brindará apoyo en los centros de vacunación regionales según las prioridades del Departamento de Salud.

¿Las personas de una región donde no hayan llegado suficientes vacunas para distribuir, pueden llegar hasta otra región para administrársela?, preguntamos.

“La distribución es de una manera organizada”, respondió el General Méndez, aclarando que la gente “no estará corriendo por la isla buscando la vacuna”.

¿Qué es la vacuna del COVID?

Al momento existen dos vacunas en el mercado de la ciencia que la FDA evalúa autorizar para su distribución a la población. Estas son Pfizer-BioNTech y Moderna. Ambas requieren de dos dosis administradas para garantizar la inmunidad al COVID-19.

La vacuna de Pfizer-BioNTech comenzaría a llegar a Puerto Rico en las próximas semanas.

Según la infectóloga Iris Cardona Gerena, esta vacuna consiste en una especie de “mensajero”, llamado mRNA. La vacuna viene en forma de líquido en un recipiente vial que requiere de ser almacenado en temperaturas extremadamente frías, a menos de 80 grados Celsius. Su contenido se tiene que mezclar con agua salina.

Ese mRNA se saca del virus y se envuelve en lípidos. Cuando se inyecta en el músculo, este da instrucciones a la células para fabricar una proteína que está presente en la superficie del virus que causa COVID-19. El mRNA no se integra en el ADN y se desintegra una vez entrega el “mensaje” a la célula.  

“Esto permite una respuesta inmunológica robusta”, afirmó Cardona Gerena, aclarando ni es una partícula infecciosa, ni tiene potencial de provocar infección. No provoca daño a fetos y es degradado en el proceso de regeneración celular.

La vacuna no tiene el virus, no se integra al ADN  y su composición en el cuerpo humano se desintegra.

De otra parte, la vacuna de Moderna es similar a la de Pfizer-BioNTech, con la ventaja de que no requiere ser almacenada a tan bajas temperaturas. No  obstante, su distribución será más limitada y llegará tiempo después que la primera.

Cabe mencionar que si una persona recibe la primera dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech, tendrá que aplicarse la segunda dosis de la misma, es decir, no puede mezclar una dosis de Pfizer-BioNTech y otra de Moderna, ni viceversa. Por esto, las dosis serán administradas de manera programada.

“Será por días específico de vacunaciones, la expectativa es que (el paciente) se dé la segunda dosis, sin errar”, puntualizaron los expertos.

Según explicó la Dra. Antonia Novello-Portavoz de VOCES, la vacuna de Pfizer-BioNTech requiere una segunda dosis en 21 días; y la de Moderna necesita de una segunda dosis pasados los 28 días de la primera aplicación.

Es crucial que un paciente que se vacune, tome la segunda dosis. Los estudios demuestran que 7 días después de administrada, el cuerpo desarrolla inmunidad al virus en su cuerpo.

De cada 10 personas vacunadas, 9.5 demuestran tener protección al COVID-19.

Pero, ¿qué pasa si luego una persona que se pone la primera dosis no quiere ponerse la segunda? Al momento, no se sabe cuánto dura la inmunidad de la vacuna. Estudios dicen que la inmunidad al virus en un paciente, tras darle COVID-19, es de 3 meses. Sin embargo, no hay datos sobre cuánto dura la inmunidad por la vacuna.

¿Quiénes se deben vacunar?

Los más vulnerables ciertamente serán los primeros en vacunarse, según las recomendaciones de los epidemiólogos y en base a los principios éticos durante la pandemia.

En la primera fase de vacunación se contempla alcanzar a quienes tienen mayor riesgo de exposición y de contraer la virus, ya sea por línea de trabajo o por su situación de salud. En esta fase están incluidos los médicos, enfermeros, profesionales de la salud, personal de primera respuesta de emergencia y de primera necesidad (quienes su trabajo es necesario para que la sociedad pueda funcionar), tales como aquellos que trabajan para garantizar servicios básicos, comunicaciones, entro otros.

También entran en este grupo aquellos que se exponen a ambientes de congregación, como albergues asilos, hogares de asistencia de vivienda, confinados, centros de tratamiento y prevención, y demás en convivencia bajo riesgo, como personal en las escuelas. Los menores de 16 años no entran en este grupo, aunque serán parte del sistema de monitoreo.

  • Fase 1a – instalaciones médicas a quienes distribuirán las compañías farmacéuticas en lugares de congregación.
  • Fase 1b – en estaciones de vacunación, con expectativas de 2,000 personas diarias y otros centros de salud, luego de vacunar a personal de salud.
  • Fase 1c – adultos mayores de 65 años que estén en otras facilidades comunales.

Al final de la primera fase, el Departamento de Salud ha identificado 700 lugares de vacunación con la vacuna Moderna u otro fabricante aprobado cuya vacuna no tenga que ser congelada, es decir, que sea de fácil almacenamiento. Según recordó la Dra. Novello, la compañía Johnson & Johnson fabrica una vacuna con una sola dosis, pero la misma no ha concluido su fase de investigación. Igualmente, hay otras farmacéuticas que trabajan en una vacuna.

En una segunda fase, se garantizará vacuna a demás población con un suplido adecuado. Para esto, se crearán puntos de inmunización, para quienes quieran vacunarse voluntariamente vayan.

Ya la tercera fase, completaría una rutina en puntos de vacunación.

¿Qué debe esperar el paciente que se vacuna?

Las investigaciones de Pfizer abarcan estudios en sobre 43 mil pacientes de los cuales la gran mayoría han recibido la segunda dosis de la vacuna. La muestra incluye una amplia gama de diversidad en raza y edades, desde los 16 hasta mayores de 85 años de edad.

  • Dolor– El 85% de los vacunados manifestó que le dolió la inyección
  • Cansancio y dolor de cabeza – El 2% de los casos dijo haber sentido cansancio extremo luego de la vacuna y dolor de cabeza.

Al ser una vacuna que no contiene material vivo, no está contraindicado en pacientes con diagnósticos críticos.

“Calma en el alma, que la vacuna es efectiva”.

Dra. Iris Cardona Gerena-subsecretaria del Departamento de Salud

¿Cómo será la logística, distribución y manejo?

Ya dijimos que la logística de distribución de la vacuna estará a cargo de la Guardia Nacional en coordinación con el Departamento de Salud.

Se espera que, una vez aprobada por la FDA, en los próximos días lleguen a la Isla los primeros empaques, cubiertos con hielo seco. Se espera que suplan para sobre 4 mil vacunas en esta primera ronda.

Cada empaque contiene 5 bandejas; cada bandeja contiene 195 frascos; cada frasco da para vacunar a 5 personas. Es decir, un total de 4,875 dosis.

Una vez se reciben estos empaques, tienen que ser almacenados en neveras especiales, o mantenerles en la misma bandeja con hielo seco por hasta 20 días. No pueden llegar a temperatura ambiente porque se dañan.

Una vez se saca de la bandeja, en el hospital o farmacia, se pueden guardar en neveras regulares hasta 5 días. Las farmacias que los guarden no los tendrán a la venta para el público, sino que se encargarán de suplir a los centros designados.

Ciertamente, el suplido inicial no se ajustará a la demanda del país, por lo que las primeras semanas será limitada su distribución, reiteró el General Méndez. La expectativa es que semanalmente aumente la llegada de la vacuna a la isla, hasta los meses inmediatos subsiguientes.

“Los gobiernos tienen la obligación de discernir a quién se debe vacunar primero”, puntualizó la Dra. Cardona Gerena.

Estas decisiones se toman dentro de un marco conceptual, de acuerdo a la población de cada jurisdicción. Toda persona que cualifique a recibir la vacuna tendrá la oportunidad. Se dijo que 4 de cada 10 personas, han manifestado que se vacunarían, según encuestas.

En resumen, se busca que el gobierno y sistema de salud pública proteja a la población con el beneficio máximo, sin discriminar por ninguna razón, permitiendo equidad y transparencia, con decisiones basadas en evidencia.

Se cree que no será hasta junio a julio que Puerto Rico tenga vacunas para todos.

La COVID-19 mata más que la influenza. El uso de la mascarilla sigue siendo pieza clave en la prevención tanto para COVID-19 como para la Influenza.

Daileen Joan Rodríguez

Periodista con 17 años de experiencia en periodismo hiperlocal. Fundadora de One Red Media / La Isla Oeste. Miembro de la Junta Directiva de la Asppro. Para preguntas o comentarios escribe a: daileenrodriguez@gmail.com

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